Aníbal

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Breve Historia de Aníbal:

 Aníbal Barca fue un gran estratega y jefe militar cartaginés. Se estima que la fecha de su nacimiento fue el 247 A.C. Perteneció a una familia que acumulaba gran poder en Cartago (Norte de África). Con edad muy temprana (aproximadamente nueve años) asistió a numerosas batallas al lado de su padre, Amílcar Barca. Amílcar tuvo que rendirse ante Roma en la Primera Guerra Púnica, aunque posteriormente solventaría la crisis que atravesaba su pueblo y a su vez iniciaría un plan mediante el cual hacerse fuerte en la península ibérica y poder retomar la batalla contra Roma. Tras la muerte de Amílcar, su yerno Asdrúbal tomaría el poder, quien fundaría Cartagena, y finalmente tras la muerte de este Aníbal, a los 25 años de edad, tomaría el poder, y con él la empresa militar de sus predecesores. El principal objetivo de Aníbal era, sin duda alguna, la revancha contra Roma, para ello reunió a los pueblos hispánicos, además de mercenarios iberos y celtas, que formaron una base importante de su ejército. En el año 219 A.C. conquistaría Sagunto, ciudad aliada de Roma, y cruzaría el río Ebro. La línea que fijaba dicho río significaba la división entre la influencia cartaginesa y la influencia romana, por lo que cruzarla significaba un acto de hostilidad contra Roma, lo que significaría el inicio de la Segunda Guerra Púnica.

En el año 218 A.C. Aníbal dejaría al mando de sus tropas en Hispania a su hermano Asdrúbal, y se decidió a viajar hacia la península itálica con un ejército que se estima rondaba los 60 000 hombres y más de 40 elefantes. Durante su viaje evitaría las costas y con ellas las ciudades, para ello decidió atravesar los Alpes, decisión que diezmaría considerablemente sus tropas. Llegaría a la llanura del río Po y conseguiría vencer a los romanos en Tesino y en Trebia. Siguió su camino hacia el sur, viaje que le costaría caro (Aníbal llegaría a perder un ojo, además de otras bajas en su ejército). Sería su victoria en una batalla contra los romanos cercana al lago Trasimeno la que le daría relativamente el control sobre el centro de la península itálica. Llegaría a Roma, pero en vez de asaltarla prefirió aislarla (Hay un importante debate historiográfico sobre el porqué no atacó Roma), conquistando la Italia meridional. Durante los años próximos los movimientos estratégicos de Aníbal fueron orientados a fortalecer su posición en Italia, ya que se encontraba a la espera de que su hermano Asdrúbal mandara refuerzos para proceder con el asalto a la ciudad de Roma. Asdrúbal fue derrotado y asesinado en el año 207 A.C. cuando éste se dirigía en ayuda de su hermano.  Sería ante esta situación cuando Aníbal comenzaría una fase más diplomática y política en la que se ocupó de intentar organizar un entramado financiero más sólido y buscar alianzas por Oriente para poder proceder con la ofensiva final contra Roma. La falta de éxito en su búsqueda de apoyos llevaría a los romanos a avanzar considerablemente y pedir la cabeza de Aníbal, acto que impulsaría a este a refugiarse en Siria, en la corte del rey Antíoco III. Durante su estancia Aníbal trataría de convencer al monarca para invadir Roma, pero la derrota de Siria ante los romanos. Aníbal huyó entonces a Bitinia, donde ayudó al rey Prusias a conservar su trono, que estaba siendo amenazado por una guerra civil. Sin embargo, la influencia de Roma en las regiones del Mediterráneo oriental crecía aceleradamente, y pronto se le exigió a Prusias la entrega del fugitivo. Al serle imposible encontrar refugios seguros, Aníbal Barca se suicidó en el año 183 A.C.

 Aníbal en la península ibérica:

 Las acciones militares llevadas a cabo por Aníbal lo llevarían hasta lo más profundo de la meseta. Tomando como punto clave la batalla de Sagunto, debemos tener en cuenta que este fue un punto clave sobre la marcha de Aníbal hacia Roma. Pero ¿Qué supuso para los habitantes de la península la aparición de este líder militar? Esta pregunta es la que la exposición intenta responder.

El dominio cartaginés en la península comienza con la fundación de la ciudad de Tiro, por parte de los fenicios. Hay que entender a Cartago como una gran potencia capaz de imponer a Roma acuerdos económicos y de influencia mercantil, mediante los cuales aumentarían su presencia en Hispania. La presencia en Sicilia llevaría al primer choque con Roma y, a su vez, a la Primera Guerra Púnica, teniendo desastrosas consecuencias para Cartago, como la pérdida de su potencia naval. Sería entonces cuando Aníbal decidiría rehacerse en Hispania, ocupando pequeños territorios vinculados a los fenicios e iniciar la contraofensiva contra Roma. Sus acciones de conquista dentro de la península se centrarían en la Hispania meridional y mediterránea, pero hay que tener en cuenta que también llegarían a ciudades situadas en el centro como Salmantica (Salamanca) o Arbucala (en la provincia de Zamora). Eran territorios de pueblos vacceos y vettones, pueblos agrícolas y ganaderos; Su conquista sería probablemente para obtener el grano y las reses para el avituallamiento del ejército. Probablemente los pueblos de interior vivirían con cierta estupefacción la presencia del poderoso ejército de Aníbal, con la presencia de armas exóticas de hierro y, sobretodo, de elefantes.

Aníbal, al igual que Alejandro Magno, se apropiaría de la iconografía occidental y se asemejaría con el Dios fenicio Melqart, y este a su vez con Hércules (Herakles). Este forma de “propaganda” mediante la escultura y los relieves fue muy típica para propagar y asociar una imagen divina con la figura de Aníbal. Comenzaría así una nueva imagen del gobernante, del líder militar, en la cual se le asociaba a la divinidad y con una forma suprema de poder personal. Reflejo de ello son las monedas que se acuñaban en Hispania, un golpe de autonomía personal por parte de Aníbal frente a Cartago. De la misma forma que Alejandro Magno encontró en Oriente el modelo de gobernante que quería ser, los Barca encontrarían en Hispania ese contexto social que quería para realzarse como líderes con tintes divinos o heroicos y realzar así su figura. Para ello se casaron con mujeres pertenecientes a la aristocracia hispana (Tanto Asdrúbal como Aníbal) convirtiéndose así en verdaderos príncipes hispanos.

Los Barca intentarían establecer en Hispania un modelo de Estado hegemónico similar al helenístico, que se basaba en el control o dominio de las ciudades que conformaban Hispania mediante la guerra, los pactos o las alianzas. Asdrúbal llegaría a fundar una ciudad que llevaría el mismo nombre que la original de Cartago, conocida por los romanos como “Cartago Nova”. Esta ciudad contaba con uno de los mejores puertos naturales del Mediterráneo. Sus cualidades geoestratégicas la convertirían en el centro naval de operaciones militares de Hispania. Otras ciudades como Carmona (Sevilla) adquirirían gran importancia con la presencia de los cartagineses en Hispania. De aquí partirían rutas de penetración hacia el interior de la península. No es difícil ver que la presencia cartaginesa potenció y desarrolló numerosas ciudades en Hispania, llegando incluso a sentar ciertas bases de un nacionalismo primario en el que se encuentra el embrión de lo que posteriormente será España. Aunque es muy pronto para hablar de nacionalismo, si que podemos hablar de una cierta independencia de Hispania frente a Roma con la presencia de Aníbal y Asdrúbal, y al mismo tiempo de una cierta consolidación social de los diferentes pueblos de Hispania. Otros pueblos como Carteia (San Roque, Cádiz) que en su inicio fueron fenicios experimentarían un desarrollo considerable con la presencia de los cartaginenses.

No obstante, la presencia de Aníbal y su carácter conquistador dentro de la península no se quedó sin respuesta, hubo numerosos pueblos mediterráneos que se enfrentaron a él, con armas de gran calidad. El mismo ejército cartaginés se nutriría de mercenarios pertenecientes a estos pueblos que a su vez aportarían sus armas  (celtíberos, oretanos, baleares…). Finalmente la toma de Sagunto en la costa levantina significaría un hito en la historia cartaginesa y a su vez el inicio de la Segunda Guerra Púnica. Tito Livio llega a describir el empleo de los cartagineses en la batalla y la utilización de las técnicas de guerra más avanzadas.

Aunque Aníbal se centraría más en los ejércitos de tierra creo digno de mención la potencia naval cartaginesa. El desarrollo de la flota y las técnicas navales de los cartagineses fue muy importante, tanto como para competir con Roma, incluso llegar a superarla. De hecho Roma para poder enfrentarse al poderío naval cartaginés se tuvo que valer de sus aliados griegos y aprender de las técnicas rápidamente para poder enfrentarse a ellos.

Las bases organizativas establecidas por los Barca en Hispania serían una estructura más que aprovechable para los romanos; De alguna manera, el marco urbanístico y la potenciación de determinadas ciudades servirían para que Roma aprovechara en mayor medida los núcleos administrativos, militares y políticos.

Bibliografía:

-          Kane, Ben. “Aníbal, Enemigo de Roma.”

-          García-Osuna y Rodríguez, Jose María Manuel. “La segunda guerra Romano-Púnica y el gran Anibal Barca”

-          Garcia del Toro, Javier. “Aníbal y Cartagena”.

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