Breve apunte sobre Cuba

Comparte historia...Tweet about this on TwitterShare on Facebook

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Este indicador emplea el análisis de tres variables: esperanza de vida, tasa de alfabetización de adultos y la riqueza medida por el PIB per cápita.
Creo interesante analizar la posición mundial de un país tan polémico como Cuba y explicar determinados acontecimientos relacionados con su descenso.
Aquí tenemos una tabla que nos indica el IDH de Cuba desde 1980 hasta el año 2013 y su posición en el ránking mundial:

Fuente: datosmacro.com
En los años 90 Cuba entró en lo que se conoce como “periodo especial”. Tras la caída de la Unión Soviética se planteaba la supervivencia del régimen socialista, de la continuidad de la revolución.
Durante esta década Cuba entró en una profunda crisis económica. Entre las décadas de los 70 y los 80 la economía cubana se sostuvo gracias a los pactos económicos con los países integrantes de la COMECON (Consejo de Ayuda Mutua Económica), que suponían más del 85% del comercio cubano. La Unión Soviética intercambiaba azúcar, cítricos y níquel a cambio de petróleo; se trataba de un pacto de naturaleza más política que económica. El azúcar y los cítricos eran comprados por la URSS al doble del precio establecido en el mercado internacional; al mismo tiempo, 1/3 de la industria cubana era soviética. Es durante este periodo cuando nos encontramos a Cuba en el puesto número 32 del ránking mundial. Las reformas sociales aplicadas tras el triunfo de la revolución incidieron claramente en aspectos relacionados con la sanidad, la educación y el poder adquisitivo de la nación. No es de extrañar que la caída de la URSS supusiera un duro golpe para la economía cubana acentuado por el bloqueo económico protagonizado por el bloque capitalista.

A contracorriente de la dinámica mundial (donde varios países del bloque soviético entraron en un proceso reformista en un sentido democrático) Cuba vivió un reforzamiento del poder de los hermanos Castro; un ejemplo de ello sería la eliminación de toda amenaza interna que simpatizara con el cambio, como la liquidación de Arnaldo Ochoa o José Abrantes. El caso de Ochoa fue bastante llamativo. Su fusilamiento en base a acusaciones de colaboración con el narcotráfico escondían intereses políticos. Fue el héroe de la guerra de Angola, con una fuerte presencia popular, es posible que su eliminación fuera uno de los grandes errores de Castro, no obstante, siempre Castro consideró que era una amenaza para sus intereses. Abrantes, por otro lado, fue condenado a 20 años de prisión donde fallecerá. Estos son, quizás, dos de los casos más paradigmáticos, sin embargo tenemos muchos más presentes en esta década, como el caso de Carlos Aldana o Roberto Robayna. En definitiva, lo cierto es que, ante el miedo de un posible cambio los hermanos Castro decidieron eliminar toda alternativa de liderazgo político del país.
Dicho esto, debemos analizar la otra cara de la moneda. Lo cierto y verdad es que la continuidad de la revolución durante esta década y en adelante tuvo un amplio respaldo de la sociedad. Es en este periodo cuando Cuba sufrirá un injustificable bloqueo económico por parte de los Estados Unidos y la Unión Europea. Los Estados Unidos justificaron dicho bloqueo aludiendo a que Cuba era un socio estratégico de la Unión Soviética, algo que iba perdiendo fuerza tras la caída de la URSS. Hablamos de un bloqueo condenado sistemáticamente por las Naciones Unidas pero que se ha mantenido hasta la actualidad.
La sociedad cubana prefirió mantener la unidad y la cohesión en estos difíciles momentos. En términos generales, quiso defender la revolución y las conquistas que la revolución había construido en términos de sanidad, en términos de educación, en términos de justicia social y en términos de políticas distributivas. Sobre la base del convencimiento de que el proyecto capitalista que podía ser el alternativo a Cuba era el que se organizaba desde fuera, fundamentalmente a través de la comunidad cubana de la Florida.
En el verano de 1994 tuvo lugar la conocida como crisis de los balseros. Básicamente fue una reacción popular, donde la gente lanzó al mar para huir de la isla y poder llegar a las costas de la Florida. Generó una contestación social muy fuerte, era una crítica al régimen. Fidel Castro se plantó en el Malecón de la Habana para convencer a la gente que no se fuera. En torno a 34,000 personas emigraron. En esta situación de dificultades económicas, de crisis económica, muchos cubanos consideraron que la única opción era emigrar de la isla de manera clandestina construyendo estos botes para poder llegar. Esto crea un conflicto enorme dentro de la sociedad cubana. El gobierno cubano va a autorizar la salida de los balseros. Fueron pocos los que en realidad llegaron a Estados Unidos porque los guardacostas los retenían y los reenviaban a Guantánamo. En todo caso, el gobierno cubano permitió la salida, lo que nos habla de una apuesta del régimen cubano sobre la sociedad; y aunque pueda parecer una cantidad importante los cubanos que salieron, si se hace una secuencia más o menos larga de la emigración a los Estados Unidos nos estaríamos moviendo en porcentajes similares. Fidel Castro logró encauzar el tema, se abrieron conversaciones directas con los Estados Unidos y en ese sentido el régimen cubano logró un triunfo diplomático. Buena parte de estos 34,000 balseros, muchos de ellos eran delincuentes que estaban en las cárceles cubanas, que Fidel Castro los sacó y los mandó a los Estados Unidos, por los que aquellos que llegaron eran delincuentes.

Se creará la reforma de la constitución de 1976 que busca la ortodoxia económica dando una mayor presencia a los trabajadores por cuenta ajena. Se formaron cooperativas en el campo que se hacen cargo de un gran porcentaje del suelo cubano controlado por el estado que estaba sin cultivar. Una cierta flexibilidad en materia económica aun cuando estos resultados no fueron determinantes.
Hay que centrar en la respuesta social de la sociedad cubana y en el cambio de la atmósfera internacional (la llegada de la nueva izquierda latinoamericana) y la figura del comandante Chávez, los elementos que explican fundamentalmente la continuidad de la revolución tras el periodo especial. El papel de China en la economía cubana también es importante; también de las propias economías latinoamericanas, como Brasil, que invertirá de una manera notable en Cuba… Cuba logra superar esta situación en el año 2004.

Así pues, hecha esta introducción, resulta interesante analizar los prejuicios con los que las sociedades occidentales miramos a Cuba. Teniendo en cuenta que España, en el año 2013, se encontraba en el puesto número 27 en el ránking mundial del IDH y que Cuba en los años 80, donde tuvo oportunidad de establecer alianzas comerciales, se encontraba en el puesto 32, debemos intentar analizar con más objetividad la “criminalidad” del estado cubano. Es innegable que, como todo estado, ha tenido dificultades y decisiones más que polémicas (fruto del contexto en el que se vio sometida, sumergida en un conflicto entre dos grandes potencias y siendo forzada a decantarse por una u otra opción), pero a pesar de ello, los principios del cambio de la revolución llevaron a Cuba a convertirse en uno de los países con más alta calidad de vida del mundo. En el año 2013, Cuba se encuentra en el puesto 44 del IDH; España, por su parte, en 1980 se encontraba en el 27.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>