Crítica a la película “Alejandro Magno”

Comparte historia...Tweet about this on TwitterShare on Facebook

La película nos muestra un Alejandro Magno de un carácter muy pasional. Los inicios dejan ver la educación que recibió, no sólo él, sino todos los jóvenes macedonios. En ella apreciamos la visión que tienen de todo aquel que no sea griego, pues consideran inferior, culturalmente a todos los que denominan bárbaros. Esta visión peyorativa la fundamentan en que opinan que se dejan llevar por sus pasiones e instintos más primitivos, dejando a un lado el autocontrol personal, tan “propio” de Grecia. Se deja entrever las pretensiones no sólo macedonias, sino griegas, de expansión hacia el Imperio Persa. Desde joven, recibió educación tanto cultural y teórica como militar. Tuvo diversos maestros, como Leónidas o Lisímaco. En el largometraje apreciamos cómo se ganó el cariño de Alejandro llamándolo Aquiles. Su comparación con él le sirvió como motivación. Sin embargo, a los 13 años fue puesto bajo la tutela de Aristóteles. Realmente, su padre, Filipo II, le otorgó competencias políticas sobre el reino, pues lo nombró regente en el 340 a.C. La película muestra cierto desprecio de Filipo II sobre Alejandro, incluso deja entrever los deseos de que el heredero al trono sea su nuevo hijo con Eurídice, sobrina de Átalo. Lo cierto es que Alejandro, ante la presencia de este nuevo heredero sintió el temor de poder perder su derecho al trono. Es curiosa la escena narrada en las fuentes en la que Alejandro se enfurece con Átalo al insinuar que él no era legítimo (puesto que su madre procedía de Épiro), pues pidió que el nuevo matrimonio de su padre, Filipo, diera un heredero legítimo al trono. Ante esto, Alejandro se enfureció y le lanzó una copa. Esta escena está bien representada en la película. La embriaguez de Filipo le hizo caer al suelo y Alejandro, por burlarse de él, tuvo que huir a Épiro, para más adelante volver a Macedonia.

Alejandro recibe la educación de palacio (Basilikes paidos), en el que se une con hijos de familias ricas. En la película, tras conseguir dominar al caballo que llama Bucéfalo (escena narrada también en las fuentes), se gana el favor de su padre. Es entonces cuando éste comienza a considerarlo su heredero legítimo y lleva a Alejandro a una cueva con pinturas a conocer los mitos de los grandes hombres. Tras esta estancia, Alejandro siente que podría equipararse a ellos, de hecho, a lo largo de la película, su pretensión de convertirse, incluso superar a héroes míticos como Heracles o Aquiles, es constante. Parece que su motivación reside ahí, en convertirse en un héroe mítico.

Es curioso el papel tan determinante que otorgan a su madre, Olimpia. Ignorando los tintes de brujería que le bañan durante toda la película, parece ser, según Oliver Stone, que la gran instigadora del sentimiento de conquista y poder de Alejandro es ella. Así mismo, nos da a entender que fue ella quien influyó en el asesinato de Filipo. Las fuentes no dan, ni mucho menos, tal protagonismo a este personaje.

Algo que sí es cierto es que las pretensiones sobre Persia ya las tenía Filipo II. De hecho, logró realizar un plan sobre su conquista. Si muerte llevó a Alejandro a completar su tarea. Alejandro y Filipo lucharon juntos en varias batallas durante la conquista de Grecia.  Los inicios militares de Alejandro no son apenas representados en la película. Tras la muerte de su padre, asesinado por Pausanias por razones desconocidas (las que se dejan entrever en la película no son más que ficción), Alejandro ascendió al trono y emprendió su periodo de conquistas. Nada más morir Filipo, Alejandro tuvo que hacer frente a sublevaciones de pueblos ilirios. Al mismo tiempo, peligraba el dominio de Macedonia sobre Grecia, por lo que se dirigió rápidamente a Tesalia y se hizo elegir arconte de la Confederación. Finalmente sería nombrado estratego de la Liga de Corinto, asegurándose así su hegemonía sobre Grecia. Estos hechos no son apenas nombrados en la película. Por otro lado, Alejandro en el 335 a.C. emprendió una campaña contra los pueblos ilirios. Tras esto acontece algo a lo que sí se hace mención: El dinero persa, probablemente, financió una revuelta en Grecia, protagonizada por Tebas y Atenas. Alejandro arrasó Tebas ante la pasividad de los atenienses, que después serían perdonados. Así pues, Alejandro consiguió mantener el dominio sobre una Grecia y Macedonia convulsionada tras la muerte de Filipo. Garantizado su dominio, comenzó el avance sobre Persia. Las primeras campañas de Alejandro, destinadas al control y el dominio de Grecia y las fronteras de Macedonia, apenas son nombradas en la película.

Aristóteles nos narra en el largometraje muy por encima los primeros pasos de Alejandro en tierra aqueménida. Su desembarco en el 334 a.C. al mando de unos 40,000 hombres en Troya, la conquista de Asia Menor en el río Gránico, su avance por las ciudades jonias (de las cuales muchas se rindieron sin resistencia), con la conquista final de Anatolia al penetrar en la Gran Frigia… campaña que duró más de 15 meses, hasta su conquista de Egipto, ocupando Siria, Fenicia es visto muy por encima. Así mismo, la batalla de Isos contra Darío III en el 333 a.C. en la que Alejandro logró una gran victoria tampoco se detalla. Este triunfo impulsó a Alejandro a conquistar toda la costa Mediterránea para privar a toda la flota persa de sus bases. Empresa que lo llevaría a la conquista de Egipto a través de Gaza en el 332 a.C., sin encontrar a penas resistencia. Finalmente, tras someter Cirene, Alejandro controlaría toda la costa del Mediterráneo Oriental. Es entonces cuando dirige su mirada hacia Mesopotamia.  Todas estas batallas y conquistas son narradas, como decía, por Aristóteles como algo anecdótico.

Tras la batalla de Isos, Darío III estaba reuniendo un gran ejército, algo que se representa muy bien en la película. Lo cierto es que Alejandro realizó una ruta “envolvente”, a través de la Alta Mesopotamia, para sorprender a Filipo. Con ello consiguió rodear el río Tigris y el Éufrates. Así tendría una nueva batalla donde se centra la película, en Gaugamela. En esta representación podemos apreciar vagamente el funcionamiento del ejército macedonio y la reforma que realizó Filipo II en él. Retrocediendo en el tiempo, Filipo realizó una importante reforma en el ejército y en el sistema de lucha: Otorga un equipamiento más ligero a los hoplitas y a la caballería para abaratar costes. A sus soldados les da una nueva arma, que consiste en una lanza de 6,2 metros, denominada sarisa. Incluyó, además, un cambio de estrategia militar, basado en Epaminondas y Pelópidas, enfocado a superar el modo de lucha hoplítico. De los 10,000 efectivos iniciales de Filipo pasó a 30,000 a su muerte. Además, el ejército se dividía en dos grupos, por un lado los pezhetarioi y por otro los asthetaioi. Por otro lado, crea una infantería escogida, formada por  hipaspistas, que a su vez se dividían en quilarquías, de las cuales una era la Guardia Real de infantería, conocida como Agema (representada en la película). Actualmente no conocemos detalles sobre su armamento. La agema formaba a la derecha de la línea principal, sería la unidad pesada. En el lado izquierdo se situarían los hoplitas. La aristocracia macedonia formaba la caballería pesada, conocida como hetairoi, que con Filipo pasaría de 600 a 3000. Esta caballería se dividía en escuadrones o hilas, de las cuales una de ellas era la basiliké, también guardia real. Algo que se representa muy bien en la película e incluso menciona el propio Alejandro cuando se encuentra en la India es que el monarca luchaba como uno más del ejército. Cuando hablamos de Guardia Real es una forma de traducción, porque en realidad el rey era un soldado más en la batalla. Además Filipo comenzó a usar tropas auxiliares tomadas de los pueblos que sometió, algo que también se aprecia bien en la película. De hecho vemos como Alejandro toma nuevos soldados y tropas de las conquistas que va realizando, práctica iniciada por su padre. Otra reforma creada por Filipo fue la guerra de artillería, pues sería el primero en utilizar arietes y catapultas en la guerra.

Si nos centramos en las partes representadas en la batalla vemos el uso de la sarisa con gran detalle, de hecho se aprecia la impenetrabilidad de la formación macedonia con el uso de estas largas lanzas, ya que mantiene al enemigo lejos de su alcance, y si se acerca difícilmente va a lograr batir la falange. Al mismo tiempo vemos la caballería y la hila basiliké con Alejandro al mando y su estrategia envolvente dirigida contra Darío. Esta línea era considerablemente más móvil y daba pie a una gran variedad de estrategias a diferencia del sistema hoplítico, el cual tenía un funcionamiento básico y difícilmente variable. Sería Epaminondas el primero en mostrar la fragilidad de este sistema, principio en el que se basó Filipo para modificar su ejércitoy conseguir dominar toda Grecia. Esta batalla supuso el fin de Darío III, pese a su huída. Alejandro mostró mucha preocupación por eliminar todo pretendiente al trono persa, incluso cuando Darío fue asesinado y traicionado por sus generales, Alejandro dirigió su mirada contra ellos para evitar cualquier tipo de oposición a su nombramiento como rey.

Una vez derrotado Darío, Alejandro entra en Babilonia. En esta escena apreciamos tres hechos importantes: En primer lugar el trato que Alejandro dio a los gobernantes y aristocracia de los lugares que conquistaba, pues para fortalecer su figura dejó que muchos se mantuvieran en sus puestos de poder y privilegio. Esta escena la observamos con la princesa de Babilonia, hija de Darío, la cual sigue tratando como tal y le mantiene sus privilegios. En segundo lugar, vemos el nuevo sistema más jerarquizado y centralizado de Alejandro, pues cuando sus generales debaten y discuten muchas de sus decisiones, este responde: “Y te he escuchado”. Este sistema cambia por completo el consejo, pues de debatir las diferentes posibilidades se pasa a un único mando, una única decisión. Y finalmente, en tercer lugar, observamos el cambio de consideración de Alejandro hacia los pueblos considerados bárbaros. La entrada en Babilonia le hace replantearse toda la educación recibida, cuestionando incluso a sus maestros.

A lo largo de sus conquistas fundaba ciudades conocidas como Alejandrías. No sólo se limitó a fundar la Alejandría más conocida en Egipto, sino que inauguró muchas nuevas ciudades. Como por ejemplo la Alejandría de Aria, con su llegada impulsada por la persecución de Besos, el asesino de Darío III. Otra sería la Alejandría de Aracosia.

Otro detalle bien mostrado es la ejecución de Filotas y su padre, Parmenio, por traición. Filotas intentó envenenar a Alejandro y éste, al darse cuenta, ordenó ejecutarlo. Al mismo tiempo, las dudas sobre su padre ya rondaban su cabeza, pues como uno de sus generales había discutido varias de las decisiones tomadas por Alejandro. La dificultad de controlar un imperio de tantas dimensiones, unida a la fragilidad de la autoridad de los reyes de Macedonia con respecto a sus generales está muy bien demostrada en la película. El constante miedo, la perpetua sospecha sobre las conspiraciones en su contra fueron haciendo mella en el carácter de Alejandro, debilitándolo considerablemente. Parte del descontento de sus generales mostrado en la película es su decisión de casarse con Roxana, puesto que no era macedonia, a la que también otorgan gran protagonismo. Existe cierto debate sobre la razón por la que se casó con ella, siendo la intención de consolidar relaciones con las satrapías la más aceptada.

Alejandro llevó su avance hasta la India, no sin el descontento de sus tropas, las cuales comenzaron a protestar y forzarían la vuelta a casa. La desconfianza, en parte fruto del cansancio, fue en aumento. Las discusiones con los generales y los enfrentamientos pretenden darnos una visión más realista y humana de la figura de Alejandro que no nos transmiten las fuentes. Creo interesante resaltar la discusión de Alejandro con su ejército en la entrada hacia la India. Esta escena muestra muy bien lo que sería el descontento de su ejército y sus generales, los cuales deseaban volver a casa, ajenos a la visión grandilocuente de la empresa de Alejandro y sus motivaciones. Especialmente cruenta es la batalla representada en la India contra los pueblos que ahí residían. Con un acopio de violencia, tanto dirigida contra los propios animales como contra los soldados, intentan representar el cansancio y las dificultades que se añadían, así como la falta de motivación. Tras estas batallas en las ciudades de Ora, Bazira y Masaga, en la que Alejandro fue gravemente herido en el tobillo, decidió volver. Alejandro dejó refuerzos en la India pero decidieron volver hacia Babilonia. Regresó su ejército en tres columnas separadas.

La llegada a Babilonia sería su última aventura. Pues terminaría por fallecer ahí, en el 323 a.C. a la edad de tan solo 32 años. Especial hincapié hacen en la relación entre Alejandro y Efestión a lo largo de toda la película, que aunque cierta, no sería la muerte de Efestión la que impulsaría el “suicidio” de Alejandro. Es indudable que su fallecimiento fue fruto del cansancio de todas las guerras libradas desde que fue nombrado rey, pero existe cierto debate sobre su muerte. Hay quien dice que efectivamente fue envenenado por sus generales, como sugieren en la película. En cambio otros autores opinan que pudo caer enfermo fruto de la malaria. Lo que es incuestionable es el cansancio físico y mental que padecía. Su desconfianza en los generales la dejó notar tras su muerte, cuando sus últimas palabras, según las fuentes, fue que legaba su imperio “al más digno”.

La película nos muestra una visión más realista de la figura de Alejandro. Intenta acercarnos a su parte más humana recalcando sus arrebatos emocionales y sus inquietudes. Su deseo de formar un gran imperio es evidente, lo que ya sería algo más cuestionable es el discurso que realiza ante Efestión, previo a su muerte, en el que busca un imperio sin fronteras en el que todos puedan moverse con plena libertad. Alejandro dejó en funcionamiento las instituciones persas previas a su llegada. De hecho, el sistema de satrapías siguió en funcionamiento, así como los métodos de recaudación de impuestos. La figura de Alejandro Magno ha pasado a la Historia como uno de los más grandes conquistadores y reyes de la Humanidad. Comparado con otros héroes de la mitología, como Heracles o Aquiles, así como héroes históricos, como Leónidas de Esparta, sirvió de ejemplo para los reyes posteriores de toda Europa.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

-        DOMÍNGUEZ MONEDERO, A. J. (2013) “Alejandro Magno, rey de Macedonia y de Asia”.

-        ALVAR, J; BLÁZQUEZ, J. M. (2000) “Alejandro Magno, hombre y mito”.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>