Decreto de expulsión de los judíos de la Península Ibérica en 1492 (Transcripción)

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1492, marzo 31, Granada
Provisión de los Reyes Católicos ordenando que los judíos salgan de sus reinos.

Don Fernando e doña Ysavel, por a graçia de Dios rey e reyna de Castilla, de León, de Aragón, de Seçilia, de Granada, de Toledo, de Valençia, de Galizia, de Mallorcas, de Sevilla, de Çerdeña, de Cordova, de Corçega, de Murçia, de Jaen, del Algarve, de Algezira, de Gibraltar e de las yslas de Canaria, conde e condesa de Barçelona e señores de Vizcaya e de Molina, duques de Athenas e de Neopatria, condes de Rosellón e Çerdania, marqueses de Oristan e de Goçiano, Al príncipe don Juan mi muy caro e muy amado hijo e a los ynfantes, perlados, duques, marqueses, condes, maestres de las Ordenes, priores, ricos omes, comendadores, alcaldes de los castillos e casas fuertes de los nuestros reynos e señoríos e a los conçejos, corregidores, alcaldes, alguaziles, merinos, caballeros, escuderos ofiçiales e omes buenos de la muy noble e muy leal çibdad de Burgos e de las otras ciudades e villas e lugares de su obispado e de todas las otras çibdades e villas e lugares de los dichos nuestros reynos e señorios e a todos los judios e personas singuares dellos, asi barones como mugeres de cualquier hedad que sean e a todas las otras personas de cualquier ley, estado, dignidad, preminençia e condiçion que sean a quien lo de yuso en esta nuestra carta contenido atañe o atañer puede en cualquier manera, salud e graçia.
Bien sabedes o debedes saber que porque nos fuimos informados que en estos nuestros reynos abia algunos malos cristianos que juadaiçaban e apostataban de nuestra santa fee catolica, de lo qual hera mucha causa la comunicación de los judios con los cristianos, en las Cortes que hicimos en la çibdad de Toledo el año pasado de mill e quatroçientos e ochenta años, mandamos apartar a los dichos judios en todas las çibdades e villas e lugares de los nuestros reynos e señoríos, e dalles juderías e lugares apartados donde bibiesen esperando que con su apartamiento se remediaria. E otrosi obimos procurado e dado orden como se hiziese inquisición en los dichos nuestros reynos e señoríos, la qual como sabeys ha mas de doze años que se a fecho e fase, e por ella se an hallado muchos culpantes según es notorio e según somos ynformados de los ynquisidores e de otras muchas personas religiosas, eclesiasticas e seglares, consta pareçe el gran daño que a los cristianos se a seguido e sigue de la participación, conversación, comunicación que han tenido e tienen con los judios, los quales se prueban que procuran siempre por quantas bias e maneras pueden subvertir e subtraer de nuestra santa fee católica a los fieles cristianos e los apartar Della e atraer e perbertir a su dañada creencia e opinión, ynstruyéndolos en las ceremonias e observancias de su ley, haziendo ayuntamientos donde les leen e enseñan lo que han de creer e guardar según su ley, procurando de çircunçidar a ellos e a sus fijos dandoles libros por donde rezasen sus oraçiones e declarandoles los ayunos que han de ayunar e juntandose con ellos a leer y enseñarles las historias de su ley, notificandoles las pascuas ante que vengan, avisandoles de lo que en ellas han de guardar y hazer, dandoles y llebandoles de su casa el pan çençeño e carnes muertas con ceremonias, instruyendoles otras cosas por obserbançia de su ley e persuadiendoles en quanto pueden a que tengan e guarden la ley de Muysen, haziendoles entender que non ay otra ley ni verdad salvo aquella. O qual consta por muchos dichos e confesiones asi de los mismos judios como de los que fueron pervertidos y engañados por ellos, lo qual ha redundado en gran daño, detrimento e opropbio de nuestra santa fee católica.

Y como quiera que de mucha parte desto fuemos ynformado antes de agora y conoçemos que el remedio verdadero de todos estos daños e ynconbinientes estaba en aprestar (sic) del todo la comunicación de los dichos judios con los cristianos e hecharlos de todos nuestros reynos, quisimonos contentar con mandarlos salir de todas las çibdades e villas e lugares del Andaluzia donde pareçia que abian fecho mayor daño, creyendo que aquello bastaría para que los de las otras ciudades e villas e lugares de los nuestros reynos e señorios çesaren de hazer e cometer lo suso dicho. E porque somos ynformados que aquello ni las justiçias que se an fecho en algunos de los dichos judios que se an fallado muy culpantes en los dichos crimines e delitos contra nuestra santa fe catolica no basta para entero remedio para obviar e remediar como çese tan gran obprobio e ofensa de la fe y religión christiana, porque cada dia se halla e pareçe que los dichos judios creçen en continuar su malo y daádo proposito donde biven e conversan, y porque no aya lugar de mas ofender a nuestra santa fe, asi en los que Dios hasta aquí ha querido guardar como en los que cayeron se enmendaron e reduzieron a la Santa Madre Yglesia, lo qual según la flaqueza de nuestra humanidad e abstucia e subgesçion diabolica que contino nos guerrea ligeramente podría acaecer si la causa prençipal desto no se quita, que es hechar los dichos judios de nuestros reynos. Por que quando algun grave u detestable crimen es cometido por algunos de algun colegio e universidad es razon que el tal colegio e universidad sean disolvimos e anihilados e los menores por los mayores e los unos por los otros punidos e que aquellos que perbierten el bien e onesto bevir de las çibdades e villas e por contagio puede dañar a los otros sean expelidos de los pueblos e aun por otras mas leves causas que sean en daño de la Republica quanto mas por el mayor de los crimines e mas peligroso e contagioso como lo es este.

Por ende nos, con consejo e pareçer de algunos perlados e grandes cavalleros de nuestros reynos e de otras personas de çiençia e conçiencia de nuestro Consejo, abiendo abido sobre ello mucha deliberación, acordamos de mandar salir todos los dichos judios e judias de nuestros reynos e que jamas tornen ni buelban a ellos ni a alguno dellos. Y sobre ello mandamos dar esta nuestra carta, por la qual mandamos a todos los judios e judias de cualquier hedad que sean que biben e moran e estan en los dichos nuestros reynos e señorios asi los naturales dellos como los non naturales que en cualquier manera e por cualquier causa ayan benido e esten en ellos que fasta en fin del mes de julio primero que biene de este presente año, salgan de todos los dichos nuestros reinos e señorios con sus hijos e hijas, criados e criadas e familiares judios, asi grandes como pequeños, de cualquier hedad que sean, e non sean osados de tornar a ellos ni estar en ellos ni en parte alguna dellos de bibienda ni de paso ni en otra manera alguna so pena que si no lo finiesen e cumpliesen asi e fueren hallados estar en los dichos nuestros reynos e señorios e benir a ellos en quialquier manera yncurran en pena de muerte e confiscación de todos sus bienes para la nuestra Camara e Fisco, en las quales penas yncurran por ese mismo fecho e derecho sin otro proçeso, sentençia ni declaración. E mandamos e defendemos que ningunas nin algunas personas de los dichos nuestrso reynos de cualquier estado, condiçion, dignidad que sean, non sean osados de resçebir nin acoger ni defender ni tener publica ni secretamente judio ni judia pasado el dicho termino de fin de jullio en adelante para siempre jamas, en sus tierras ni en sus casas nin en otra parte alguna de los dichos nuestros reynos e señorios, so pena de perdimiento de todos sus bienes, vasallos, e fortalezas e otros heredamientos, e otrosi de perder cualesquier mercedes que de nos tengan para la nuestra Camara e Fisco.

E porque los dichos judios e judias puedan durante el dicho tiempo fasta en fin del dicho mes de jullio mejor disponer de si e de sus bienes e hazienda, por la presente los tomamos e reçibimos so nuestro seguro e anparo e defendimiento real e los aseguramos a ellos e a sus bienes para que durante el dicho tiempo fasta el dicho dia fin del dicho mes de jullio puedan andar e estar seguros e puedan entrar e vender e trocar e enagenar todos sus bienes muebles e raizes e disponer dellos libremente e a su boluntad, e que durante el dicho tiempo no les sea fecho mal ni daño ni desaguisado alguno en sus personas ni en sus bienes contra justicia so las penas en que cayen e yncurren los que quebrantan nuestro seguro real. E asi mismo damos liçençia e facutad a los dichos judios e judias que puedan sacar fuera de todos los dichos nuestros reinos e señorios sus bienes e hazienda por mar e por tierra con tanto que no saquen oro ni plata ni moneda amonedada ni las otras cosas vedadas por las leys de nuestros reynos, salvo en mercaderias que non sean cosas vedadas o en canbios.

E otrosi mandamos a todos los conçejos, justiçias, regidores, cavalleros, escuderos, ofiçiales, e omes buenos de la dicha çibdad de Burgos e de las otras çibdades e villas e lugares de los nuestros reinos e señorios e a todos los nuestros vasallos, subditos e naturales que guarden e cumplan e fagan guardar e cunplir esta nuestra carta e todo lo en ella contenido e den e fagan dar todo el fabior e ayuda que para ello fuere menester so pena de la nuestra merced e de confiscación de todos sus bienes e ofiçios para nuestra Camara e Fisco. E porque esto pueda benir a notiçia de todos e ninguno pueda pretender ynorançia mandamos que esta nuestra carta sea pregonada por las plazas e lugares acostumbrados desa dicha çibdad e de las principales çibdades e villas e lugares de su obispado por pregonero e ante escrivano publico. E los unos ni los otros non fagades ni fagan ende al por alguna manera so pena de la nuestra merced e de privación de los ofiçops e confiscación de los bienes a cada uno que lo contrario finiere. E demas mandamos al omen que les esta nuestra carta mostrare que los enplaçeque parezcan ante nos en la nuestra Corte doquier que nos seamos el dia que los enplazare fasta quinze dias primeros siguientes so la dicha pena so la qual mandamos a quialqueir escribano publico que para esto fuere llamado que de ende al que vos la mostrare testimonio signado con su signo porque nos sepamos como se cumple nuestro mandado.

Dada en nuestra çibdad de Granada a XXXI dias del mes de março del nascimiento de nuestro señor Ihesuchristo de mill e quatroçientos e nobenta e dos años. Yo el rey, yo la reyna. Yo Juan de Coloma, secretario del rey e de la reyna nuestros señores la fize escribir por su mandado. Registrada Cabrera, Almaçan chançeller.
Transcripción extraída de: Suarez Fernandez, L., Documentos acerca de la expulsión de los judíos, Valladolid, CSIC, 1964, 391-395

Patronato Real, leg. 28, fol. 6
Publicada por fita BAH tomo XI 1887m pags. 512-520, Baer, op. Cit. Tom II pags 404-407 y otros.

Author: Francisco Cabezos

Estudiante de Historia por la Universidad de Salamanca, cofundador de la plataforma de publicación "Mundo Histórico" (mhistorico.com) y redactor del equipo de historia de QAH.com (queaprendemoshoy.com). Futuro historiador colonial y naval.

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