El campo de concentración de Mauthausen y el holocuasto.

Comparte historia...Tweet about this on TwitterShare on Facebook
Documento 4 fotografía del campo de Mauthausen

Imagen en la que se basa este artículo

En este artículo analizaremos una fotografía del campo de concentración de Mauthausen, un campo singular y de gran relevancia para los prisioneros españoles.

El autor de la fotografía es Francisco Boix (1920 – 1951), fotógrafo y militante antifascista español. Luchó en el Ejército Republicano durante la Guerra Civil Española (1936 – 1939) y durante la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945) estuvo internado en distintos campos de concentración nazis, destacando su estancia en el campo de Mauthausen, del cual sacó un gran número de fotografías que en la posguerra fueron utilizadas para inculpar a dirigentes nazis y miembros de los campos de concentración.

El documento se compone de dos imágenes, una superior que muestra a un oficial soviético en Mauthausen tras su liberación. La inferior representa una montaña de cadáveres, en su mayoría judíos, que Boix logró inmortalizar dentro del campamento de Mauthausen.

El campo de concentración fue establecido poco después de que Alemania se anexionara Austria en 1938. Se construyó cerca de una carretera abandonada, junto al río Danubio, próximo a la ciudad austriaca de Mauthausen, en el norte del país. La construcción comenzó el mismo año de la ocupación nazi, con un grupo de 300 prisioneros transferidos desde el campo de concentración de Dachau. Pocos meses después, el campo contaba con unos 600 prisioneros, en su mayoría políticos y criminales comunes. Un año después, en 1939, el campo rondaba ya los 3.000 prisioneros, entre los que destacan opositores al nuevo régimen, incluyendo objetores religiosos. Hasta mediados de 1944 hubo relativamente pocos judíos, pero entonces empezaron a llegar en gran número proveniente de Hungría y, sobre todo, de Auschwitz.

A principios de 1941, los nazis calificaron a Mauthausen como uno de los pocos campos de concentración de categoría III, la categoría reservada a los campos con el régimen más duro y donde se encontraban los reclusos más peligrosos para el régimen: los intelectuales. Según el decreto oficial, Mauthausen estaba reservado a los prisioneros “culpables de acusaciones realmente graves, incorregibles, asociales y convictos”, es decir los prisioneros (denominados como “enemigos políticos incorregibles del Reich”) eran principalmente gente ilustrada y miembros de las clases sociales altas de países subyugados por el régimen nacional-socialista durante la guerra. Los internos así denominados eran sometidos a condiciones inhumanas, consistiendo la más infame en forzarles a subir pesados bloques de piedra por los cerca de 200 escalones de la mina del campo. Estos escalones eran los conocidos como “escalones de la muerte”.

francesc boix3

Francisco Boix en Mauthausen

Aunque la mayoría de los prisioneros morían mediante un fusilamiento, la horca, palizas o enfermedades, el campo de concentración disponía de una cámara de gas propia capaz de matar simultáneamente a 120 personas aproximadamente. Aquellos prisioneros que los nazis calificaban como débiles o enfermos para trabajar eran separados de los demás y eran asesinados. Los médicos del campo que trabajaban en la enfermería utilizaban inyecciones de fenol para matar a aquellos enfermos demasiado débiles como para desplazarse. Por otro lado, estos médicos realizaron experimentos o pruebas “científicas” relacionados con la testosterona, infestaciones de piojos, tuberculosis, procedimientos quirúrgicos

Este campo ha pasado también a la historia como el “campo de los españoles” porque fue lugar de reclusión de cerca de 20.000 españoles, entre los que construyeron el propio campo y los presos que llegaron a lo largo del conflicto. Los españoles que llegaron al campo de concentración en pleno conflicto eran republicanos que había cruzado la frontera española en los últimos meses de la Guerra Civil (1936-1939), tras la caída de Barcelona. En Francia fueron internados en campos de concentración distribuidos por todo el sur del país, pero al inicio de la contienda mundial, muchos de ellos fueron enviados al frente con uniforme francés, en las filas de la Legión de Extranjeros la gran mayoría. La mayor parte de ellos fueron capturados por los alemanes en los últimos momentos de invasión al país galo. Ante esta circunstancia, los dirigentes del gobierno nazi se pusieron en contacto con las autoridades españolas para determinar el destino de los prisioneros. El gobierno franquista replicó a la petición aduciendo que no existían españoles más allá de la frontera con Francia, de ahí que los españoles de Mauthausen llevaran el triángulo azul de los apátridas con una “s” de spanier en el centro. La actuación de los españoles en el campo de concentración fue fundamental para la supervivencia de otros compañeros prisioneros, pues cuando empezaron a llegar combatientes aliados, los españoles llevaban en el campo desde hacia años y ayudaron, a través de sus “puestos” de más relevancia (como capataces, directores de ducha, enfermería, etc.) a que la vida de sus colegas de prisión fuera menos dura.

francisco-boix-un-fotografo-en-el-infierno-portada

Imagen de la liberación del campo de concentración de Mauthausen

Lo que ha quedado en la retina de los supervivientes es la actuación de los españoles ante la llegada de las fuerzas aliadas. Cuando el ejército norteamericano entró en Mauthausen, el 5 de mayo de 1954, banderas republicanas españolas habían sustituido a las banderas nazis y la puerta del campo estaba cubierta por una gran pancarta en la que se podía leer: “los españoles antifascistas saludan a las fuerzas libertadoras”.

Pero lo más impactante de la fotografía del documento es la montaña de cadáveres depositados en el suelo, una representación gráfica del Holocausto.

Pero para entender la fijación de los dirigentes nazis por los judíos, hay que comprender el sentimiento antisemita de la población alemana antes del inicio de la contienda.

El recrudecimiento en Alemania del antisemitismo se hizo notar ya desde finales del siglo XIX. Fue durante este siglo cuando los hebreos, conscientes de su aislamiento de la sociedad debido a muchas prácticas de su religión, se abrieron a la misma. La consecuencia fue una presencia social entre los “no judíos” que no pasó inadvertida y provocó el resurgimiento de este sentimiento xenófobo, llegándose a crear un movimiento conocido como la “Liga Antisemita”. Ya en el siglo XX, la culpabilización de los judíos en la derrota de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue una actitud general, incluso se llegó a asociar a los judíos con la Revolución de Octubre en Rusia. En las clases media y baja de la sociedad germana, la creencia de que los judíos habían sacado beneficio económico a costa de la guerra y de las reparaciones siguientes era también frecuentes. Así, en general, existía un cierto malestar por la inmigración de judíos desde los países del este de Europa (movidos por la política antisemita del gobierno polaco) y por la convicción de que el capital estaba en manos de judíos, que provocó un sentimiento que llevará a uno de los mayores genocidios de la historia del siglo XX.

En este contexto fue en el que surgió el Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, comúnmente conocido como el “partido nazi”, fundado en Múnich en 1919, que proponía entre otras muchas coyas que solo las personas de sangre o raza alemana pudiesen ser ciudadanos y directores de medios de comunicación. Esta característica racial y antisemita es una de las causas que explican el aumento y aceptación del movimiento nazi. Hasta 1924, el antisemitismo era el tema principal de casi todos los discursos de Hitler, destacando el papel que estos tenían en aspectos financieros, acusándoles de ser los culpables del mercado negro. Sin embargo, la revolución bolchevique de Rusia modificó la línea discursiva hacia la identificación de los judíos con el bolchevismo. Uno de los objetivos de los discursos hitlerianos era deshumanizar a la raza judía.

Una vez que Hitler llegó al poder, pudo llevar a cabo su política antisemita pactada en su ideario y para ello, entre 1933 y 1939, se aprobaron en Alemania más de 1.400 leyes contra los judíos. La primera gran medida nazi fue el boicot económico contra los negocios judíos. Posteriormente se despidió de su cargo a cualquier funcionario de origen no ario (exceptuando a los veteranos de guerra), y así una gran cantidad de medidas para expulsar a los hebreos de la esfera pública.

En este contexto se puede comprender en mayor medida la denominada “solución final”. A partir de la anexión de Austria se puso en práctica una política que sería una constante a los largo del gobierno nazi: la deportación de los judíos de su territorio. La primera gran deportación en masa se produjo en 1938, cuando cerca de 15.000 judíos fueron expulsados de Alemania y abandonados en la frontera con Polonia, que les negó el acceso. Esto provocó el asesinato de un embajador nazi en París, acto que fue calificado como un acto de declaración de guerra por parte de los judíos. Un día después, tuvo lugar la famosa “Noche de los cristales rotos”, que constituyó la exhibición pública de antisemitismo más violenta en Alemania desde época medieval y marca el inicio del Holocausto, la denominada “solución final”, que supuso la muerte de cerca de 6 millones de judíos.

 


Bibliografía

-  Herranz Agulleiro, María, Crónica del Holocausto, Madrid, Editorial Libsa, 2011.

-  Pike, David Wingeate. Españoles en el holocausto. Vida y muerte de los republicanos en Mauthausen. Barcelona: Mondadori. 2003.

-  Soler, Llorenç (director documental) Francisco Boix. Un fotógrafo en el infierno. <https://www.youtube.com/watch?v=-04d60l0-EU> [consulta 22/08/14]

 

 

 

 

Author: Fernando Herranz Velázquez

Estudiante de último curso de Historia por la Universidad de Salamanca. Cofundador de la plataforma de publicación histórica "Mundo Histórico" (mhistorico.com). Colaborador de Intrahistoria.com y redactor de la sección Historia en QueAprendemosHoy.com

Share This Post On

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>