EL CONCEPTO DE CULTURA EN FRANTZ FANON

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1. INTRODUCCIÓN

1.1 Obra y vida de Fanon
“Los condenados de la tierra” es una de esas obras de culto que todo historiador o sociólogo debe tener en su biblioteca particular, pues nunca se ha tratado con tanto énfasis y desde diferentes perspectivas la profundidad política, cultural y social que provocó en las personas la colonización y el racismo. Se trata, sin lugar a dudas, de un agudo análisis sobre la formación de la identidad de los africanos mientras de forma paralela Fanon llena las páginas de sus más perseverantes esperanzas por el cambio, la independencia y las inquietudes por una transformación en la dinámica del mundo y, por supuesto, de un esfuerzo intelectual por influir en las luchas por la liberación de los pueblos.
El autor de esta obra, de gran transversalidad y que aun hoy explica gran parte de la realidad del continente africano, se encontraba en una posición favorable para conocer los aspectos sociopolíticos y culturales de la colonización europea, en este caso más concreto del fenómeno de Francia como potencia imperial. Frantz Fanon nació en el departamento de ultramar francés conocido con el nombre de Martinica, una isla situada en aguas del Caribe que debe su nombre a Cristóbal Colón, por lo tanto, vivió bajo el yugo de la dominación francesa, además es descendiente de esclavos africanos traídos a las Antillas. Falleció joven pero le dio tiempo a vivir el final de los viejos modos de dominación colonial europea, durante su corta vida (vivió 36 años) viajó como polizonte al norte de África después de vivir los abusos con la estancia de las tropas francesas en la isla antes de la Segunda Guerra Mundial tras la derrota contra el nacionalsocialismo. En el norte de África se une a las fuerzas de liberación francesas que luchan contra la ocupación nazi. Tras la desmovilización de las tropas obtuvo becas para poder estudiar logrando la licenciatura en medicina en la Universidad de Lyon (donde escribió los textos que más adelante formarían una de sus obras más célebres “Piel Negra, máscaras blancas” además de textos donde se enfatizaba la mentalidad de las clases populares) especializándose en el campo de la psiquiatría, estos estudios le ayudaron a capacitarse de herramientas muy útiles para conocer la conciencia y la realidad de los africanos . Herramientas que utilizaría en su traslado a un hospital de Argelia para poder realizar un análisis psicológico y cultural de los argelinos y donde pudo desarrollar un modelo analítico de la alienación del colonizado.
En Argelia se unió al Frente de Liberación Nacional donde se convirtió en uno de los estrategas e ideólogos de la organización, fue una etapa en la que viajó mucho, tanto como embajador como intelectual dando conferencias, destacando su estancia en Túnez. Finalmente falleció de leucemia en Estados Unidos.
Fanon con esta experiencia se postula como uno de los pensadores revolucionarios de su época ya no solo por ser ejemplo de activismo y trabajo intelectual a la vez, sino porque sus textos serían capaces de influir tanto en el pensamiento de los intelectuales como de los grupos subversivos y revolucionarios, y de definir los parámetros de la condiciones de la descolonización y la evolución de la mentalidad de los colonizados. Su obra cumbre será “Los condenados de la tierra” donde se tratará la estrecha relación entre colonizado y colonizador y el cómo se ha transformado radicalmente la manera de concebir el mundo con la llegada de los imperios coloniales y la brutal dominación, sobre todo la de tipo cultural.

1.2. Los condenados de la tierra
Este libro tendrá varios pilares fundamentales que se irán analizando a lo largo del trabajo; la absorción de las culturas dominantes por parte de los colonizados con lo que ello significa a nivel colectivo o individual, la quiebra de los viejos sistemas de discriminación que se utilizaba en la relaciones político y sociales en el choque de civilizaciones, la adopción de la violencia como método, los orígenes de esta violencia y su puesta en práctica. Desde su publicación en 1961 ha sido una obra referente para los oprimidos de todo el mundo.
Hablar de la obra de Frantz Fanon es crucial para el debate actual sobre la dimensión de la descolonización y de conceptos como el de racismo. Sin lugar a dudas podemos tratar a Fanon como un escritor revolucionario que su obra transciende a su propia época y que aunque no podamos afirmar con rotundidad la universalidad de su teoría social y política si podemos asegurar la influencia y la gran capacidad analítica a la hora de utilizar los conceptos relacionados con el colonialismo. Conceptos que servirán de gran ayuda para los activistas de la liberación nacional de cualquier lugar del mundo.
La necesidad de estudiar las obras de Fanon es fundamental para poder analizar la historia contemporánea de África, comprender las motivaciones, esperanzas, acciones y desequilibrios de la vida de los africanos y por supuesto, para poder explicar las raíces profundas de la liberación africana, Fanon enseña el camino de la libertad y la unidad de todos los africanos respecto a sus antiguos colonizadores y a su vez explica el fenómeno de la violencia en la región destruyendo los viejos mitos de que los “salvajes” actúan con violencia “por naturaleza”.

1.3. Metodología
Ya he descrito la necesidad de seguir trabajando en los textos y estudios de este famoso y revolucionario autor, pero centrándonos en sus métodos de análisis debo de subrayar que su centro de atención en la teorización se sitúa desde la postura que muchos autores designarán como la del “no-ser” o la “deshumanizada” que no es más que la geopolítica del conocimiento del ser colonial negro en un mundo racista hegemonizado por los blancos, Fanon se enfoca en aquellos sujetos inferiorizados sexual, espiritual, epistémica, económica y racialmente por el sistema occidental. El “no-ser” expresa la incapacidad y las limitaciones del ser que no son suficientes para relatar la realidad de la experiencia individual y político-social de los que están desposeídos, malditos o condenados en la tierra. De esta forma se comprende el complejo de inferioridad debido al deseo inconsciente, corporal y mental que lleva al sujeto colonizado a una especie de desintegración propia. Fanon llega a sus conclusiones no por actuar como un analista social que describe y recopila una serie de investigaciones que debe describir y que puede cambiar según el momento sino que su pretensión es la de encontrar a estos datos y estas conductas su significado e intervenir psicológicamente para intentar derribar este complejo de inferioridad frente a los colonizadores. Además, no conviene menospreciar el uso de elementos básicos de la historiografía marxista que se desprende de algunos de sus libros método de análisis que utiliza recurrentemente.
Aunque Fanon use sus libros como una intervención político-psicológica para analizar y transformar las mentalidades, él mismo reconoce que los “métodos son para los matemáticos”, es decir, que los métodos de análisis son a su vez una trampa ya que son usados para evadir o mistificar el análisis de la realidad social para salvar el método de la disciplina académica en lugar de subsumir el método en el análisis de la realidad.
El pensamiento de Fanon representa un importante papel en las ciencias humanas decoloniales, corrientes de pensamiento que rompe con los antiguos paradigmas postcoloniales para estudiar los fenómenos de la descolonización e interpretar realidades, temporalidades y localidades del conocimiento y del poder para analizar el sistema del mundo actual. Estas ciencias desafían conceptos claves del pensamiento de Descartes o Levi-Strauss. Fanon no comprende el sujeto desde la identidad (yo soy yo) o desde la diferencia (yo frente a otro o como a otro) sino la interrelación del contacto ético y la política en contextos coloniales (yo para el sub-otro). En este esfuerzo académico y científico Fanon utiliza aspectos del psicoanálisis y etnología pero siempre para enfatizar el humanismo (humanismo decolonizador). Hay tres puntos clave en la metodología utilizada en sus obras: no se pueden aceptar las reglas hegemónicas del juego filosófico y científico como si fueran las únicas posibles y que si no las respetásemos caemos en el abismo de la sinrazón, hay que proponer otras reglas que tienen que reconocer lo “que ya está” (lo tradicionalmente impuesto por la ideología y los cánones occidentales) sin que ello signifique entregarse a lo “que ya está” y por último afirmar un paradigma diferente de coexistencia no pacífica, coexistencia no pacífica porque las tesis fanonianas son totalmente rompedoras con los principios dominantes.

1.4. Limitaciones
Muchos autores entienden que la teoría crítica de la que hace gala Fanon es una especie de pacto con lo específico y con parte de los hechos, desde esta posición se procede, es decir, estos autores anuncian que la teoría crítica suscita problemas ya que vale para lo específico pero quizá no sirve para nuevas situaciones, por lo que la tendencia más critica con los conceptos fanonianos lo acusa de tener dificultades de eventualización frente a muchos académicos, investigadores e historiadores que pensamos que sus conceptos tienen valor universal. Aun así de forma atemporal o no, está claro que lo más importante en Fanon no debe ser su valor predictivo sino su acertado análisis en lo específico.
Otro elemento que limita el estudio que realiza Fanon es el de no salir de los parámetros y usos de los sistemas produccionistas y contaminantes actuales, es decir, no enfoca su estudio postcolonial en términos ecológicos, no da importancia a este aspecto para la creación de los futuros estados independientes. A su vez es criticado por los detractores intelectuales por una supuesta apología de la violencia. Polémica que trataré de analizar a lo largo del trabajo.

2. DESARROLLO

2.1. Contexto
El contexto en el que se mueve su estudio es en el final de las viejas formas de colonización imperial y descomposición de unas formas de dominación que coincide con la pérdida de fuerza en el terreno internacional de Francia y Gran Bretaña en detrimento al nuevo y pujante imperialismo norteamericano que ya hacía estragos en lo que se conoce como su “patio trasero”, es decir, Latinoamérica y que pronto intentará implantar los intereses de sus monopolios y empresas en el resto del mundo sobre todo en estas regiones de África y Asia por su riqueza en materias primas y combustibles como el petróleo y por cuestiones sociopolíticas y geoestratégicas de la guerras que se producirán en esta época contemporánea.
Pero sin duda, el contexto en el que el estudio se está moviendo tiene una influencia muy importante, no es otro que el contexto de Guerra Fría, que crearía unas nuevas reglas del juego que impulsarán el devenir histórico en el resto del mundo. Cada bloque (Estados Unidos y la Unión Soviética) orientaban su política interior y exterior en función de guardar el equilibrio mundial, sin embargo, cada potencia tenía sus propios parámetros ideológicos, sus propias aspiraciones y áreas de influencia. Estados Unidos se alzaba como supuesto defensor de la democracia (por lo menos de la democracia representativa) y la libertad y la URSS buscaba influir en los demás países para que hiciesen sus revoluciones y para encontrar la justicia económica.
Es un contexto en el que Estados Unidos no puede hacer una política exterior “a la ligera” sin tener en cuenta posibles consecuencias, pues tiene que medir las tensiones que se producen en el plano de las relaciones internacionales, en muchas zonas de lo que se llamará “tercer mundo” se aprovechará este contexto de Guerra fría, donde los movimientos de liberación conocían a la perfección que ante esta tensión de bloques la decisión de una intervención militar tenía que ser muy meditada y donde además podían contar con el apoyo logístico, monetario (como en el caso de Nigeria) o incluso militar por parte de otras potencias como China o la URSS o incluso la ayuda de países terceros con un carácter internacionalista y antiimperialista como Cuba (como en el caso del MPLA en Angola).
Aun así Estados Unidos si utilizará su maquinaria bélica, estratégica y diplomática para impulsar gobiernos favorables a sus intereses en todo el continente africano, para ello hará uso de actividades de espionaje o incitará a dar golpes de estado, uno de los episodios más famosos fue el asesinato de Patrice Lumumba o el apoyo a dictadores sangrientos como en la Uganda de Idi Amin.

2.2. El papel de la cultura en un país colonizado

En el periodo de colonización, el colonizador tiene una tendencia simplificadora y desintegradora, para eliminar de raíz parte de la cultura del pueblo sometido. Esta destrucción de la tendencia cultural de una población y una región determinada es contestada por dos posibles corrientes, un sector más intelectual se lanza frenéticamente y de forma casi ciega a adoptar e imitar de la forma más pasional y artificial la cultura que exporta el colonizador y por otra parte, las masas sobre todo las más alejadas de las ciudades importantes, mantendrán intactas las manifestaciones culturales más heterogéneas convirtiéndolas en muchas ocasiones en estereotipos.
La cultura “nacional” (exportando el término nación de la propia ideología occidental y que empezará a tener uso en África) se verá como un símbolo de resistencia y será perseguida por la cultura dominante con todos sus medios y esfuerzos posibles, dejando de ella, a lo largo de los años de opresión, en nada más que una sombra de lo que en un momento fue, esto quiere decir que se conservarán ciertas tradiciones, hábitos motrices , tipo de vestimentas y algunas instituciones totalmente desfiguradas o transformadas. La cultura original pasará prácticamente a la clandestinidad alejada de los espacios oficiales. Por lo tanto, Fanon comparará la asimilación de la cultura invasora con la opresión nacional y las tratará como dos caras de una misma moneda. Esta ausencia y negación de la cultura africana despertará conductas violentas en los colonizados, pero conductas espontáneas e ineficaces.
Esta es una forma de deshumanizar al colonizado, el colono hace creer incluso al propio autóctono que sus conductas son la esencia del mal, son antinaturales, que su forma de entender la vida está falta de valores, que desfigura todo lo que está cerca… A cambio de esta deshumanización el colonizador exportará los valores europeos e intenta, por todo los medios, que los autóctonos reconozcan la inferioridad de su cultura. Ante estos hechos la reivindicación del despertar de una conciencia nacional será un paso indispensable para la consecución y formación de los movimientos de liberación y la futura independencia .
El colonizado debe de hacer un esfuerzo por mantener vivas estas tradiciones y hábitos para poder superar la introducción de la ideología dominante del colonizador y como materia prima previa para poder estructurar una conciencia nacional y de esta manera justificar la futura independencia. Esta conciencia nacional será la máxima expresión de la cultura de un pueblo y marcará la diferencia con la cultura que se intenta imponer, para crear un eje vertebrador de la futura nación y así poner fin a esta interiorización y desprecio por parte de la potencia dominante que creaba estas tensiones violentas en el africano o en el árabe colonizado.
Ejemplos de estos intentos de destacar la cultura nacional se reflejan en el caso árabe, ya que en su mayoría han sido países colonizados, y donde los grandes pensadores e intelectuales rememoran los viejos tiempos de resplandor del islam, convirtiendo en bandera y eje principal las tradiciones y valores anteriores. En África se asiste a una aparición de un movimiento de manifestaciones culturales muy ligados a la conciencia nacional y que desarrollan y diversifican (un gran momento de creatividad) aun más la cultura tradicional, en el mundo de la música, la literatura, la artesanía…Este despertar de la cultura es una lucha contra los valores impuestos desde occidente y por el combate de la existencia nacional. En el propio proceso de conflicto político se siguen desarrollando las actividades culturales por lo que para el final de la guerra de liberalización la cultura no está intacta, sino que ha sufrido un proceso de cambio ya que el africano se ha desprendido de muchas cuestiones del contenido ideológico del antiguo colonizado. Esto explica a la perfección la idea fanoniana de que la cultura negro-africana no se condensa simplemente bajo los tópicos de los cantos, los poemas y los mitos sino en torno a la lucha de liberación.
En este sentido podemos decir que para Fanon el concepto de cultura se define como:
“la cultura nacional no es el folklore donde un populismo abstracto ha creído descubrir la verdad del pueblo… La cultura nacional es el conjunto de esfuerzos hechos por un pueblo en el plano del pensamiento para describir, justificar y cantar la acción a través de la cual el pueblo se ha constituido y mantenido. La cultura nacional, en los países subdesarrollados, debe situarse, pues, en el centro mismo de la lucha de liberación que realizan esos países.”
Durante todo este proceso en torno a la cultura dominante y la cultura nacional, Fanon presta mucha atención a la actitud de los intelectuales que a diferencia de esta autodefensa existencial de las masas que las impulsa al acercamiento y desarrollo de la cultura nacional, el intelectual reniega de esta y asume los valores occidentales como superiores y avanzados y se acerca de una forma casi inconsciente a ellos, transformándoles en burdos imitadores de los educadores occidentales e impregnándole de los modos de comportamiento y consumo que se espera de los colonizados entre ellos le impregna de individualismo que no encajará bien con las asambleas de las aldeas, las reuniones de los barrios o el sentimiento de unidad y camaradería entre los anticolonialistas. El intelectual que sigue al colonizado en el mundo del pensamiento abstracto centra sus esfuerzos en lograr la convivencia pacífica entre el colono y el colonizado sin entender que el colono sin el contexto colonial no tiene ningún interés en coexistir con los autóctonos.

2.3. La violencia
Esta intromisión cultural que crea una gran tensión en los cuerpos y mentes del colonizado será uno de los factores que condicionen que la liberación nacional sea un proceso violento.
La descolonización es un proceso histórico que cambia radicalmente y de raíz la realidad política, económica, social y cultural de una región y esto no puede ser resultado de un proceso amigable, sosegado o tranquilo. Este proceso es un enfrentamiento directo entre dos fuerzas totalmente antagónicas. La primera forma de violencia es la de la brutalidad, los cañones y las bayonetas del proceso de colonización y no menos importante es la violencia que se genera cuando la colonización intenta crear una nueva identidad para el que ha sido colonizado.
Después de esta fase donde al colonizado solo se le enseña a través de la razón de la fuerza (según la mentalidad colonial los colonizados solo aprenden a golpes) el autóctono aprende a articular todas sus acciones con esta misma herramienta, de hecho si quieren estar totalmente seguros de poder hacer frente a todos los obstáculos y dificultades que implica la lucha por la liberación nacional tienen que estar totalmente concienciados y dispuestos para de poder usarla.
“El intermediario del poder utiliza un lenguaje de pura violencia. El intermediario no aligera la opresión, no hace más velado el dominio. Lo expone, los manifiesta con la buena conciencia de las fuerzas del orden. El intermediario lleva la violencia a la casa y al cerebro del colonizado”
Por lo tanto, la violencia que ha presidido la formación del mundo colonial, que ha orquestado la destrucción de las formas de vida autóctonas, que ha destrozado las relaciones económicas anteriores y que reprime y persigue las manifestaciones tradicionales y culturales será en un momento dado reivindicada por el colonizado en el momento que decida convertir la historia en acción. El colono crea un ambiente de dominación y unos límites muy determinados donde el colonizado debe moverse sin saber en qué momento lo ha rebasado, es un mundo donde el colonizado siempre se presume culpable de todo los males y donde la ideología dominante intenta mostrar que sin la lógica del colono solo existiría el caos, esta animalización del colonizado crea una tensión que será mostrada en forma de violencia primero contra los suyos (peleas, criminalidad, pillaje…elementos que podemos encontrar a un hoy en el mundo descolonizado de América Latina) , después afecta al propio subconsciente, a su propio ser que está siendo deshumanizado y ello se muestra en sus sueños de libertad, de excitación y de la envidia que suscita el colono al que muchos colonizados quisieran sustituir pero sin cambiar las estructuras definidas. Por último el colonizado obtendrá la conciencia plena de que debe dejar de ser presa para convertirse en cazador y revertir la violencia hacia el colono. Esta violencia tendrá contradicciones internas en los propios individuos que verán una condena de cualquier tipo de violencia que provenga de ellos mostrando un doble rasero con la violencia del colono y sus policías que golpean, humillan y arrodillan con total impunidad.
Para las élites autóctonas el uso de la violencia para la lucha de liberación nacional será una lucha desesperada ya que creen que la correlación de fuerzas no está a favor de ellos y por eso ven la estrategia como ineficaz. Sin embargo, Fanon pone el ejemplo de la organización de la guerrilla en España para luchar contra las tropas napoleónicas que tenían una maquinaria bélica infinitamente superior a la española y que aun así fueron derrotados.
Por lo tanto la violencia será, y la práctica revolucionaria así lo demostrará, la forma directa y necesaria para el triunfo de una descolonización real y para que se puedan cumplir los objetivos de la lucha de liberación, es decir, la violencia se convertirá en la única respuesta, que venía forzada por el absoluto empleo de una violencia “legítima” por parte del colonizador. Esta frase de Fanon relata su pensamiento en torno a la violencia:
“¿Qué es pues, en realidad esa violencia? Ya lo hemos visto: es la intuición que tienen las masas colonizadas de que su liberación debe hacerse, y no puede hacerse más que por la fuerza […] Los hombres colonizados están impacientes. Saben que solo esa locura puede sustraerlos de la opresión colonial. Un nuevo tipo de relaciones se ha establecido en el mundo. Los pueblos subdesarrollados hacen saltar sus cadenas y lo extraordinario es que lo logran.”

2.4. Frantz Fanon y el marxismo.
Cuando comparamos los textos de Fanon con toda serie de autores cercanos al marxismo ya sea el clásico, ortodoxo o el neomarxismo, podemos afirmar que Fanon utiliza elementos claros del materialismo histórico y el materialismo dialéctico no de forma dogmática y clásica si no como método de análisis, sobre todo en cuanto a la lucha de dos posiciones antagónicas (síntesis y antítesis) por ello en sus textos se revela la lucha de clases no en el sentido clásico que utilizarán los partidos Comunistas y Socialistas sobre todo en Europa sino en un marco diferente de la lucha de clases donde la nueva clase revolucionaria en el contexto de los países sin desarrollar sería el lumpenproletariado urbanizado, pero al igual que otros autores de tendencia marxista-leninista avisaría de los problemas de la espontaneidad. También usa la teoría de la alienación para explicar el mundo en el que vive el colonizado, donde hay un extrañamiento en la que una persona no es dueña de sí misma y la realidad le anula, le hace salir de sí mismo. Analíticamente también coincide en la afinada crítica al capitalismo y en el deseo de superación de este sistema.
Fanon rompe con el marxismo tradicional de la II Internacional al desechar la visión liberal de que las sociedades antes de llegar al socialismo tenían irremediablemente que pasar por el desarrollo capitalista, este análisis compartido por Lenin, personaje que influirá en Fanon, sobre todo en relación al término conocido como imperialismo sacado del libro “El imperialismo, fase superior del capitalismo” en la que se demuestra como el capitalismo se va desarrollando de tal manera que unas cuantas empresas dominarán grandes ramas industriales y concentrarán la gran mayoría de la producción (trust o cartels). Empresas que suelen tener un carácter internacional y que tratarán de acabar con la competencia a través de la compra de pequeñas empresas o a través de acaparamiento de materias primas. De esta forma estos monopolios se reparten primero el mercado interior de cada país y posteriormente el exterior al existir un mercado mundial. La libre competencia deja paso a los monopolios que buscan zonas de influencia en todo el globo . Por eso cuando hablamos de “Los condenados de la tierra” lo situamos junto a las grandes obras influenciadas por el pensamiento leninista como “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano que explica cómo se pasa del precapitalismo-feudal colonial al capitalismo imperialista tanto británico como estadounidense, los textos de Rui Mauro Marini que estudia el rol económico del imperialismo, Darcy Ribeiro, Paul Baran un historiador marxista estadounidense, Theotonio Dos Santos que estudia el imperialismo en Brasil, Frederico Brito Figueroa que estudia el mismo fenómeno en Venezuela, Ludo Martens que estudia el momento de la caída del campo socialista, José María Sisón comunista filipino que habla de cómo actuar ante la dependencia económica, política, cultural o Samir Amín que estudia el mismo fenómeno. Autores y obras en las que se entiende que el socialismo puede surgir en las periferias de las potencias capitalistas por la contradictoria y compleja relación Norte-Sur que convierte a las zonas de los países subdesarrollados en los eslabones débiles del sistema capitalista, y como la historia del siglo XX nos demuestra, son estos países los que inician procesos revolucionarios. Para Fanón, y en coincidencia con el marxismo-leninismo, al ser el sistema capitalista un sistema de dominación mundial las luchas políticas y sociales, para ser eficaces, deben conducirse simultáneamente en el área nacional, que es decisiva para entender los conflictos, las alianzas y los compromisos político-sociales.
En Fanon también encontramos elementos del maoísmo en cuanto a la visión de aunar todas las fuerzas de los países del tercer mundo que son los países oprimidos y tener en cuenta esta situación similar a la hora de realizar sus alianzas, por ello se proclamaba el lema transformado de la clásica frase del manifiesto comunista al estilo chino “Proletarios de todos los países, pueblos oprimidos, uníos”. También habrá coincidencias con la propia teoría guevarista (ya que el propio Guevara se ve influenciado por las lecturas de Fanon) sobretodo en su mensaje a la Tricontinental donde anticipaba que no bastaba con la independencia para dejar atrás el periodo colonial debido al maniqueísmo sufrido por la población y donde el método violento era el método más decidido para hacer frente al chantaje imperialista y sus constantes amenazas de guerra.

2.5. La no-violencia frente al método violento
Frente a la idea fanoniana de que la violencia, absorbida previamente por todos “los poros” del colonizado, es indispensable para la consecución de la descolonización y como la única manera del autóctono africano o asiático de hacerse a sí mismo surgen otras propuestas a las mismas preguntas que se hace Fanon y otros autores; ¿existe un método no violento para la descolonización y para la posibilidad de hacerse a uno mismo? Gandhi representará esta alternativa y pensamiento diferente al de Fanon, él propone una forma de enfrentarse al imperialismo y de comenzar la lucha de liberación nacional a través de la búsqueda del despertar de las conciencias y de mantener y renovar la cultura alejada de cualquier influencia de otras pero sin que esto significase que no pudiera existir una convivencia entre ellas y en cuanto al método de descolonización, que puede venir precedido y condicionado por las diferentes formas de dominación empleadas por Francia e Inglaterra, Gandhi comprendió que fueron las actitudes de los indios quienes permitieron y consolidaron la posición inglesa en la región, por lo tanto la medida para frenar su imperialismo se basaría en la no cooperación con el comercio y la no violencia basándose en su influencia hinduista. Se trata de un estudio menos profundo que el de Fanon y muy influenciado por la religión, aunque Gandhi pensaba que no podía ejercer ningún tipo de violencia pese a que el ejército colonial utilizase la represión, el periodo de proceso para la independencia y de retirada de Inglaterra no fue ni mucho menos pacífico, fue convulso y a menudo las protestas y la insurrección popular de la India acababa con métodos violentos que Gandhi decidía disimular porque la situación así lo aconsejaba. Aunque a lo largo de la historia de África y Asia se han dado procesos pacíficos de independencia a menudo esta era muy volátil y seguía teniendo grandes contradicciones en su seno que daría problemas a largo y medio plazo.

3. CONCLUSIÓN

Frantz Fanon en “Los condenados de la tierra” hará un agudo estudio a través del perfil psicológico y de las condiciones de dominación culturales sobre los efectos de la colonización en la población colonizada, donde se les obligará a desprenderse de su cultura y, por lo tanto, a crear sobre la población una alienación que provoca un extrañamiento de las personas sobre sí mismas que llevará irremediablemente (junto a la inferiorización de las costumbres tradicionales frente a los valores occidentales) a una deshumanización o animalización que creará una controversia importante en la mentalidad del autóctono.
Para ello, y para perpetuar su dominio económico colonial, el colono usará métodos de violencia continua como única manera de relación entre él y el sub-otro. Fanon analiza esta relación en la que se transforma y se niega la identidad del colonizado y como este adapta las medidas que se han usado contra él para utilizarlas contra el colonizador como única manera de desprenderse del poder colonial en todas sus formas y encontrarse de nuevo a sí mismo eliminando las viejas formas discriminatorias de relación social. Sin estar predispuesto a esta violencia, y sin acercarse y renovar la cultura nacional el colonizado no podrá asentar las bases para la lucha de liberación nacional.
Fanon no solo hará una aportación académica al estudio de las relaciones coloniales, la dominación colonial y a las ciencias sociales de la decolonización sino que llevará a cabo de forma rigurosa la frase que proclamó Karl Marx sobre los filósofos: “los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos, de lo que se trata es de transformarlo”. Fanon llevó a la práctica su forma de pensar y sus escritos eran un reclamo para acercar al colonizado a sí mismo y a alentarlo a luchar contra la colonización. Además influyó enormemente en toda una serie de intelectuales antiimperialistas, y de movimientos de liberación nacional o de lucha armada por todo el globo, como por ejemplo la Fracción del Ejército Rojo o en organismos como la Convención del Pueblo Negro.

BIBLIOGRAFÍA
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ZAHAR, Renate “Colonialismo y enajenación” Sigloveintuno Editores, 1970

*Artículos pertenecientes al libro “Piel negra, máscaras blancas” de Frantz Fanon, AKAL ,2009

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1 Comment

  1. Gracias Harun por tu artículo. Lo utilizaré en mi propio estudio. Un saludo, Antonio.

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