El Paleolítico en la Península Ibérica

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El proceso de hominización de la Península Ibérica comenzó hace unos 4,000,000 de años. El homo erectus será protagonista de la diáspora de la Humanidad desde África hacia las zonas templadas. La idea de que los homínidos llegaron a la Península a través del estrecho de Gibraltar todavía está vigente. En un principio no se hallaron restos más antiguos en Marruecos que en la Península, pero hoy día se han encontrado yacimientos con 1,900,000 de años de antigüedad en Marruecos, mientras que en la Península los encontramos de 1,400,000. Esto certificaría que este paso fue utilizado. Se ha especulado que la razón del cruce sería la mera curiosidad (todavía no podríamos hablar de presión demográfica).

Encontramos yacimientos como el de Venta Micena, en Granada, cuyos restos arqueológicos se fechan en más de un millón de años de antigüedad. Por otro lado encontramos el yacimiento famoso de Atapuerca: En la Sima del Elefante se han encontrado restos de una mandíbula (descubierta en 2007) con 1,200,000 años, e industria lítica (descubierta en 2013) de 1,400,000 años. En este periodo es donde hallaríamos el homo antecesor; Esta especie tenía características físicas muy arcaicas, rasgos que han llevado a los científicos a clasificarla como una variante propia de Europa. Sabemos con certeza que estas especies practicaban el canibalismo (por marcas de corte y de carroñeo en los huesos) por razones puramente alimentarias. Su desplazamiento iría acorde a los movimientos migratorios de las manadas de animales. La ocupación humana la encontraríamos entorno al 900,000 B.P.

El Paleolítico Inferior comenzaría 1,400,000 B.P. con la presencia de los choppers o Modo 1; estos consistirían en cantos trabajados, una simple piedra con un corte para conseguir un filo y así poder romper los huesos y obtener el tuétano. También hallamos los chopper tolos, que consisten en cantos trabajados por sus dos caras. Los homínidos de este periodo son carroñeros, y su simple industria lítica está destinada a la mejor obtención de la carne; Aprovechaban los animales que habían sido cazados por otros depredadores.

A partir del 500,000 B.P. ya encontramos la herramienta lítica más longeva de la humanidad: el bifaz. Estará vigente un millón y medio de años. Su proceso evolutivo tenderá a la microlitización, pero seguirá siendo la misma herramienta. En esta época aumenta la población de Portugal, se puebla la cuenca del Miño, así como Asturias, Cantabria, La Rioja, Valle del Duero… Los bifaces creados entonces serían de gran tamaño (llegando a pesar 4 kg), de sílex o cuarcita (dependiendo de la zona geográfica). En cuanto a las especies vigentes hallaríamos los preneandertales y el heidelbergensis. En la Sima de los huesos, por ejemplo, se han encontrado más de 1,300 huesos de preneandertales. Aunque inicialmente se dataron en el 600,000 B.P. los últimos estudios lo sitúan en el 450,000/400,000. En este depósito se han encontrado prácticas caníbales. Además de la gran cantidad de huesos, pertenecientes a 33 individuos, se ha recuperado un hioides, un hueso relacionado con el habla. Esto sería un importante hallazgo, ya que el uso de lenguaje se situaría entorno al 400,000 B.P. (aunque probablemente fuera anterior). El más antiguo del que se tenía constancia hasta entonces era un hioides israelí, fechado en el 60,000 B.P.

En este periodo, los grupos de homínidos tenían preferencia por las terrazas fluviales, zonas marinas… Evitando las cuevas y la alta montaña. Se trata de grupos tremendamente móviles. Consumen todo aquello que cae en sus manos, son cazadores-recolectores muy poco especializados. Para la caza utilizan diversos lugares, como agujeros, despeñaderos, zonas pantanosas… El consumo del animal no se realiza en la misma zona de la caza, sino en un sitio algo apartado, destinado para ello, donde permanecen hasta acabar con todo el alimento. Cazaban con piedras y, a partir del 400,000 con picas de madera.

Ya entrando en el Paleolítico Medio (130,000/128,000-40,000/27,000 B.P.) los protagonistas serían los Sapiens arcaicos y el Neandertal, los cuales coexisten. En cuanto al clima, nos encontramos en la glaciación Würm, con un frío realmente duro. Los puntos de mayor concentración demográfica se hallan en la cornisa cantábrica. En cuanto a su industria, sigue existiendo el bifaz, de menor tamaño, así como la industria lítica fabricada sobre lascas. Cataluña será otra zona poblada, así como la costa mediterránea. Las poblaciones se concentran en lugares muy concretos, algo que nos indica que probablemente hubiera mayor cantidad de animales. Eran fundamentalmente carnívoros, viviendo en cuevas, debido al frío (A partir de entonces, las cuevas estarán casi permanentemente ocupadas, donde se acumulan depósitos arqueológicos enormes, llegando a los 17 metros). No encontraremos yacimientos al aire libre hasta las mejoras del clima. Los pocos que existen se sitúan en posiciones estratégicas, de alta visibilidad.

Los grupos se desplazan con las manadas. En cuanto a la caza, desaparecen los mataderos, pero no los despeñaderos; aunque siguen practicando el carroñeo. Se generaliza la caza con picas (con el filo endurecido con fuego). Se han encontrado algunas en yacimientos como Abric Romaní. Ahora el método de caza es mucho más peligroso, más cercano al animal. La mayor parte de los neandertales hallados presentan huesos rotos y contusiones. También consumían pescado, como barbos, pencas o lucios, además de gran cantidad de materia vegetal (tubérculos, raíces…).

Por primera vez encontramos enterramientos, indicativo de inquietudes religiosas. Un ejemplo serían los tres enterramientos de la cueva del Sidrón (60,000-40,000 B.P.). Se depositaba el cadáver en posición lateral, con las piernas encogidas, y luego se cubría de tierra.

En condiciones de hambruna tenían conductas caníbales. Se sabe que muchas comunidades tribales realizan comidas rituales donde se consume al jefe tribal para adquirir sus cualidades. Este no sería el caso, por el momento, de los neandertales. Los prehistoriadores opinan que serían razones puramente alimentarias.

Los grupos humanos comprenderían entre 20-25 personas, con lazos de parentesco. La falta de la renovación sanguínea sería una de las razones de su extinción, ya que comenzarían a aparecer enfermedades congénitas. En la cornisa cantábrica tuvieron mucha mezcla, por la densidad demográfica, pero otras zonas no tuvieron tanta suerte, llevando a su extinción. En la cueva del Sidrón se han hallado 700 huesos, todos con relaciones de parentesco y de diferentes etapas.

Ya alrededor del 42,000/40,000 podemos hablar de la presencia del sapiens sapiens. Curiosamente, los primeros yacimientos de nuestra especie se encontraron en el Líbano con la misma cronología que en la Península. En el caso de que el sapiens sapiens llegara a Europa a través del Próximo Oriente, no tendría sentido, lo que nos lleva a pensar en la posibilidad de que cruzaran por el estrecho de Gibraltar. Ya estamos entrando en el Paleolítico Superior, donde las condiciones climatológicas son tremendamente duras. Estudios determinan que en el País Vasco, en Agosto, la temperatura máxima rondaría los 5 grados centígrados, la temperatura media anual sería de unos -5 grados centígrados. No obstante, observamos un notable aumento demográfico. Se multiplicaría por tres la población. Ya el sapiens sapiens desarrollará una caza mucho más efectiva y especializada: Se inventa el propulsor, que permite cazar a mayor distancia y con mayor precisión, así como elegir la pieza con mayor aporte cárnico; El carroñeo desaparece, encontramos ya el arco simple (en una cueva francesa apareció un arco de fricción para encender el fuego). En cuanto a las zonas de concentración demográfica tendríamos la cornisa cantábrica y la costa mediterránea. En definitiva, jabalinas, propulsores, arcos, flechas… darían lugar a una industria armamentística muy elaborada. También encontramos el uso de amuletos, un desarrollo de la industria ósea, como azagayas…

Los grupos son mucho más numerosos. Los enterramientos están poco localizados, pero sabemos que la prática ritual era la inhumación individual, que nos indica una complejidad ideológica mágico-religiosa. Será aquí la explosión del arte rupestre.

Durante el Paleolítico Superior los grupos eran muy móviles, el frío extremo obligaba a la utilización de cuevas y abrigos, aunque habrá campamentos al aire libre temporales. Debemos tener en cuenta que la línea del hielo se encontraba mucho más al sur, lo que disminuiría el nivel del mar considerablemente. La línea de costa se rebajaba unos 80 km. Se han hallado restos del Paleolítico Superior bajo el mar. El espacio de las cuevas se especializa, hay zonas para el curtio de pieles, para pernoctar, para comer… incluso se han encontrado indicios de barrido, con escobillas.

Los diferentes grupos tenían constantes contactos entre ellos, favoreciendo la mezcla de sangre, y así, su supervivencia. La esperanza media de vida estaba entre los 32 y 34 años.

Finalmente, con los progresivos cambios climáticos, hacia unas temperaturas mayores, crecerán los bosques, cambiando las especies cinegéticas y modificando los modos de vida, llevándonos al Mesolítico.

 

 

Bibliografía:

-       Barandiarán. “Prehistoria de la Península Ibérica”.

-       Sainz de los Terreros. “Subsistencia en la transición del Paleolítico Medio al Paleolítico Superior de la Península Ibérica”.

-       Cabrera Valdés; Bernaldo de Quirós. “El Paleolítico”.

-       López Barja de Quiroga. “La vida en el Paleolítico”.

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