La guerra de independencia cubana y el desastre del 98

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Tras la dos guerras de independencia gestadas en cuba entre 1868-1878 y  1879-1880, el gobierno de la metrópoli, representado por el sistema bipartidista de la Restauración encabezado por Cánovas del Castillo y Sagasta, emitieron una Constitución para la isla, de esta manera concedieron a Cuba mayor autonomía. Sin embargo, estos cambios no fueron suficientes ya que la presencia española no beneficiaba ni a la oligarquía criolla ni a los Estados Unidos que perseguía el control del azúcar cubano.

La Guerra de Independencia de Cuba ( 1885-1889),  supondrá la culminación de una largo y costoso conflicto por conseguir la independencia de la isla. Este movimiento independentista estará promovido y dirigido por el Partido Revolucionario Cubano, cuyas bases fijó el poeta José Martí en 1892. Se pretendía lograr la independencia de Cuba y Puerto Rico lo más rápido posible y con los menores daños posibles, además,  se funda un gran entramado propagandístico con el objetivo de que dicho movimiento insurreccional fuese conducido y protagonizado por el pueblo.

Martí  preparó  desde Florida un alzamiento simultáneo y repartido entre distintas provincias con hombres y grupos conspiradores en distintas poblaciones, que contaban con apoyo de hombres y armas proporcionadas por Martí desde Nueva York. La rapidez era esencial, ya que se tenía el convencimiento de que Cuba seria anexionada por Estados Unidos, desde donde se expandiría a dominar toda la América española. Dicho plan será conocido como el plan de Fernandina.

Martí  se dispuso a captar las voluntades de los jefes experimentados en las dos contiendas anteriores, designando a Máximo Gómez para el mando militar supremo. Sin embargo, aun apoyándose en antiguos insurrectos, la conspiración no tuvo suficiente fuerza y fue descubierta por las autoridades españolas, que denunciaron al gobierno norteamericano dicho plan, haciéndolo fracasar en enero de 1895. No obstante, desde Nueva York se da pocos días después la orden de iniciar la rebelión a mediados de febrero. El 24 de febrero daría comienzo esta sublevación.

La Guerra de Independencia Cubana, podemos estructurarla en cuatro campañas diferenciadas:

-          La primera campaña se abre el 24 de febrero de 1895 con el levantamiento de un pequeño caserío conocido como Baire. Esta campaña estará marcada por el estilo y las decisiones del general Martínez Campos, quien dirige las operaciones españolas en el lugar. Dicha campaña se prolonga hasta el relevo de Martínez Campos por el general Weyler.

-          La segunda campaña, abierta con el nombramiento de Weyler el 10 de febrero de 1896, contiene una serie de combates con distintos triunfadores, pero que suponen el fallecimiento de varios héroes independentistas cubanos como Antonio Maceo o Eloy Gonzalo.

-          La tercera campaña (1897), también a cargo de Weyler, resulta en relevancia por la publicación del decreto de autonomía para Cuba del 5 de febrero y, finalmente, por el cese de D. Valeriano (9 de octubre) como Capitán General de La Habana.

-          La cuarta campaña, la decisiva de 1898, a cargo de D. Ramón Blanco y Erenas, enmienda la política militar de Weyler. La campaña es radicalmente afectada con la entrada en guerra de los estadounidenses tras el hundimiento, en teoría accidental, del acorazado norteamericano Maine en La Habana. El Tratado de París, firmado el 10 de diciembre, pone fin a las operaciones y la guerra.

La primera campaña se inicia con la insurrección del 24 de febrero, en este día no se produce ninguna batalla, ataque muerte o destitución, solamente se produce la movilización de pequeñas partidas de insurgentes hacia las sierras donde se instalaran. Sin embargo, en Baire, se proclama la insurrección sin resistencia alguna, lo que dará nombre y relevancia a esta sublevación y movimiento independentista, el Grito de Baire. Solo la zona oriental de la isla experimentó seguimiento y “triunfo” del levantamiento.

La situación geográfica contará como un factor decisivo. La distancia con la metrópoli que supone un retraso para las comunicación y dificultad de abastecimiento; el clima tropical, el calor y la humedad dificultan mucho cualquier actividad física; épocas de huracanes y fuertes aguaceros;  bosques y selvas espesas; terreno montañoso y pantanoso en ciertas zonas de la isla; la proximidad de Estados Unidos a la isla; el aislamiento y carácter isleño. Todos estos factores jugaran en contra de los españoles

Emilio Calleja, capitán general de la isla, decretó el estado de guerra, aunque no consideraba preocupante la situación. Mientras, en España, se produjo un cambio de gobierno y Cánovas del Castillo, nombró capitán general de Cuba a Arsenio Martínez Campos con la esperanza de que solucionara rápidamente el problema. Se envió un importante contingente de tropas y Martínez Campos logró llegar a la isla el 15 de abril. Paralelamente, llegaron expediciones de los líderes insurgentes que habían dado a conocer días antes el Manifiesto de Montecristi en la Republica Dominicana. La llegada de estos jefes, ayuda a propagar la sublevación. Sin embargo, el 19 de mayo, muere en un tiroteo el líder intelectual de la revolución, José Martí. Esta muerte no tendrá efecto ninguno en la marcha de la revolución.

Martínez Campos se dedicó más a la labor de gobierno que a la militar en un principio, esto ayudo a los sublevados a organizarse, aumentar y a emprender sus acciones. Los jefes independentistas Máximo Gómez y Antonio Maceo pudieron destruir líneas de comunicación, abastecerse de armamento y ganar apoyos. Por fin, el 5 de julio Martínez Campos se dirige a Las Villas con la intención de aplastar a los insurrectos y pacificar la zona. El 13 de julio de produce la batalla de Peralejo donde Martínez logra imponerse frente a las fuerzas rebeldes muy superiores en número. Sin embargo, poco después llegan a Cuba nuevas expediciones de jefes y jóvenes dispuestos a luchar por la independencia. Durante esta estación lluviosa Martínez no conseguía contener el movimiento independentista, y podrían llegar a empeorar las cosas durante la estación seca. El general comenzó a plantearse la imposibilidad de acabar con el levantamiento sin emplear otro tipo de medidas que repugnaba. Pronto se hablo de su relevo, que se haría efectivo el 17 de enero de 1896, tras la “invasión” de las fuerzas sublevadas de la parte occidental de la isla que supuso el saqueo y quema de muchos pueblos, destrucción de líneas de comunicación y que había llegado a las mismas puertas de La Habana. Además se produjeron derrotas españolas muy sonadas como la del combate de Mal Tiempo.

El 10 de febrero de 1896 toma posesión de la capitanía el general Weyler, propuesto por el mismísimo Martínez Campos, ya que sabía que se requería de una mano más dura y de acciones un tanto cruentas. Al llegar Wayler todo parecía perdido para los españoles, pero Wayler consigue cambiar el aspecto de la insurrección cubana. Los envíos de tropa fueron masivos durante 1895 de modo que en 1896 las fuerzas ascendían a 120.000 hombres, aunque una cantidad significativa falleció por enfermedad. Wayler se dispuso a organizar el ejército y los modos de actuación, concedió especial atención a las dos trochas, las cuales perfeccionó y completó, la de Mariel a Majana y la de Júcaro a Morón. La vigilancia y despliegue del ejército estratégicamente, ayudó a repeler y descubrir redes de conspiradores e rebeldes. Los movimientos rebeldes se limitaron a destruir, saquear y abastecerse.

Wayler consideraba que la lucha contra los sublevados debía comenzar en las provincias occidentales, por ser las más ricas, así que se dispuso a desplegar su ejército para controlar la zona en poco tiempo y mantener en constante presión y persecución a las partidas de rebeldes. La trocha de Mariel a Majana le sirvió a Weyler para aislar a Maceo, a quien le consideraba el adversario más peligroso y a quien finalmente conseguiría  matar el 7 de diciembre en el campamento de San Pedro, junto al hijo de Máximo Gómez. La muerte de Maceo supuso un fuerte golpe para la insurrección.

En la campaña de 1897 Wayler pretendía ir desplazando efectivos, acumulados hasta este momento en las provincias occidentales, hacia el este, barriendo las partidas presentes desde La Habana hasta la trocha de Júcaro a Morón. Las medidas adoptadas por Wayler, la propaganda en contra de él y la dura campaña de desprestigio que sufría en España y Estados Unidos, tras el asesinato de Cánovas y la llegada al poder de Sagasta, hicieron que fuera relevado por el general Blanco el 9 de octubre.

Blanco no llegaría a La Habana hasta el 31 de octubre, durante este intervalo de tiempo se sucedieron algunas victorias cubanas como la victoria de Tunas. Bajo el mando de Blanco las operaciones cambiarán de ritmo.

El objetivo claro del gobierno español era obtener una rápida victoria que impidiese una intervención de los Estados Unidos. Con el gobierno de Sagasta, se introdujeron novedades para ganarse el apoyo popular cubano, mejorar la imagen internacional y precipitar la conclusión de la contienda. Entre estas concesiones  se expresa la autonomía de Cuba y Puerto Rico, y la anulación de las órdenes de reconcentración dadas por Weyler. Sin embargo, la guerra prosiguió, al igual que continúa el flujo de entrada de tropas españolas a la isla.

Weyler dejó la victoria casi sellada, Blanco pacificó casi completamente el occidente y prosiguió con barriendo hacia oriente, donde todo apuntaba a una victoria inminente, cuando el 10 de abril Sagasta ordena una suspensión de las hostilidades ante una demanda de la Santa Sede y los Estados Unidos. Pero esta situación concluye y da un giro cuando el 20 de abril, el presidente McKinley, despacha un ultimátum a España.

Cuba era de gran interés para Estados Unidos porque era su principal vendedora de azúcar hasta 1894, además,  los Estados Unidos intentaron comprar Cuba varias veces a España, negándose esta. Las posiciones de Estados Unidos fueron variando con respecto a la Guerra de Independencia cubana desde la neutralidad hasta la beligerancia. Un extraño suceso produce el inicio de la guerra.

El 12 de Enero de 1898 se envía a La Habana el acorazado estadounidense Maine, tras el asalto a periódicos antiespañoles, para proteger a los estadounidenses residentes en la isla. El 25 de enero fondea en La Habana y el 15 de febrero se produce una extraña explosión que causa cientos de muertos y el  hundimiento del barco. España es señalada como culpable, y el 11 de abril, Estados Unidos se dispone a “liberar” Cuba. El 22 de abril se inició el bloqueo marítimo de la isla que privó de suministros a las fuerzas españolas, lo suponía la pérdida de la isla, si este bloqueo no era levantado.

Se produjeron derrotas navales como la de la batalla de Cavite o la batalla de Santiago de Cuba, en esta la flota española muy inferior, fue aplastada contundentemente perdiendo gran parte de su flota. El 9 y 10 de junio se produjo el desembarco de los americanos en las provincias orientales, con pequeñas cantidades de tropas en relación con las provincias occidentales. Se desarrollaron distintos combates como Las Guásimas y El Caney. El sitio de Santiago de Cuba y la clara situación desfavorable, forzó a las negociaciones de rendición el 14 de julio.

El 12 de agosto se firmó el protocolo de armisticio. España se vio obligada a evacuar Manila, Cuba y Puerto Rico. El 10 de diciembre, España renunciaba a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas, a cambio de una compensación económica.

Esta derrota militar, conocida como el Desastre del 98, supuso el fin del Imperio colonial Español, un trauma para la sociedad de la época y un duro golpe contra las fuerzas terrestres y, en especial, navales españolas.

 

 Bibliografía:

- Fusi, J.P. “Manual de Historia Universal. Edad Contemporánea (1898-1939)”.

-Paredes, J. “Historia Contemporánea de España (siglo XIX)”.

-Artola, M. & Pérez Ledesma, M. “Contemporánea. La Historia desde 1776″.

-Antoni Marimón. “La crisis de 1898″.

-De Diego, M. “1895: La guerra en Cuba y la España de la Restauración”.

 -Navarro García, L. “Las Guerras de España en Cuba”.

-Navarro García, L. “La Independencia de Cuba”.

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2 Comments

  1. ES BUENO LEER DIFERENTES VERSIONES DE LA HISTORIA. ÉSTA SOBRE LAS GUERRAS EN CUBA, SIN DUDAS DICTADAS POR UN CORAZÓN ESPAÑOL, MODIFICA SUSTANCIALMENTE ALGUNOS HECHOS HISTÓRICOS VERAZ MENTE PROBADOS:
    1. LA MUERTE DE MARTÍ SÍ SIGNIFICÓ UN DURO GOLPE PARA LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE LA SUBLEVACIÓN. ERA LA MENTE CAPAZ DE AUNAR EL MANDO TÁCTICO Y LA ORAGANIZACIÓN POLÍTICA.
    2. ESPAÑA LLEGÓ A TENER 104 000 EFECTIVOS EN CUBA PARA FINALES DE 1995 Y 225 000 PARA 1997, MUY SUPERIOR A LOS 25 000 HOMBRES ARMADOS QUE LES HACÍAN FRENTE.
    3. ESTUDIOS HECHOS EN ESPAÑA UBICAN LA MORTALIDAD DE SU EJÉRCITO EN CUBA EN 71 000 BAJAS ” …La tasa de mortalidad en el Ejército español, 13,49 por 1 .000,la máxima en comparación con otros
    ejércitos europeos.”
    4. LA MANO “más dura” QUE USTED ESCRIBE PUSO WEYLER INCLUYE LA “RECONCENTRACIÓN” DE LA POBLACIÓN RURAL, PIONERA DE LOS CAMPOS DE EXTERMINIO NAZIS Y QUE COSTÓ A CUBA LA MUERTE DE ENTRE 200 Y 300 000 ALMAS DE LA POBLACIÓN CIVIL.
    5. WEYLER NO “dejó la victoria casi sellada” A PESAR DEL GENOCIDIO LAS FUERZAS CUBANAS HARAPIENTAS Y DESARMADAS GANABAN TERRITORIO
    NO LE PONGO LA FUENTE DE TODOS LOS DATOS PUES LOS ENCONTRARÁ FÁCILMENTE EN INTERNET, DE FACTURA ESPAÑOLA CASI TODOS ELLOS.
    ATENTAMENTE
    OTRO ENAMORADO DE LA HISTORIA

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  2. ES BUENO LEER DIFERENTES VERSIONES DE LA HISTORIA. ÉSTA SOBRE LAS GUERRAS EN CUBA, SIN DUDAS DICTADAS POR UN CORAZÓN ESPAÑOL, MODIFICA SUSTANCIALMENTE ALGUNOS HECHOS HISTÓRICOS VERAZ MENTE PROBADOS:
    1. LA MUERTE DE MARTÍ SÍ SIGNIFICÓ UN DURO GOLPE PARA LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE LA SUBLEVACIÓN. ERA LA MENTE CAPAZ DE AUNAR EL MANDO TÁCTICO Y LA ORAGANIZACIÓN POLÍTICA.
    2. ESPAÑA LLEGÓ A TENER 104 000 EFECTIVOS EN CUBA PARA FINALES DE 1995 Y 225 000 PARA 1997, MUY SUPERIOR A LOS 25 000 HOMBRES ARMADOS QUE LES HACÍAN FRENTE.
    3. ESTUDIOS HECHOS EN ESPAÑA UBICAN LA MORTALIDAD DE SU EJÉRCITO EN CUBA EN 71 000 BAJAS ” …La tasa de mortalidad en el Ejército español, 13,49 por 1 .000,la máxima en comparación con otros
    ejércitos europeos.”
    4. LA MANO “más dura” QUE USTED ESCRIBE PUSO WEYLER INCLUYE LA “RECONCENTRACIÓN” DE LA POBLACIÓN RURAL, PIONERA DE LOS CAMPOS DE EXTERMINIO NAZIS Y QUE COSTÓ A CUBA LA MUERTE DE ENTRE 200 Y 300 000 ALMAS DE LA POBLACIÓN CIVIL.
    5. WEYLER NO “dejó la victoria casi sellada” A PESAR DEL GENOCIDIO LAS FUERZAS CUBANAS HARAPIENTAS Y DESARMADAS GANABAN TERRITORIO
    NO LE PONGO LA FUENTE DE TODOS LOS DATOS PUES LOS ENCONTRARÁ FÁCILMENTE EN INTERNET, DE FACTURA ESPAÑOLA LA MAYORÍA
    ATENTAMENTE:
    OTRO ENAMORADO DE LA HISTORIA

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