La herencia de Alejandro Magno

Comparte historia...Tweet about this on TwitterShare on Facebook

En Junio del año 323 a.C. falleció Alejandro Magno. La causa de su muerte fue debido a varias razones, entre las que destaca el cansancio debido a 13 años de campañas militares en Asia (recorriendo más de 16,000 kilómetros), el paludismo que padecía y la vida que llevaba con hábitos poco saludables. El mundo era completamente diferente tras la muerte de Alejandro. El cambio del mundo griego ya se dejó notar con la llegada al trono de Filipo II. La época helenística es el resultado de las conquistas en Grecia realizadas por Filipo II y las conquistas asiáticas hechas por Alejandro. Los grecomacedemonios pasaron a controlar territorios mucho más extensos fruto de estas conquistas y trasmitieron sus valores culturales. Así pues, tras la muerte de Alejandro se abriría un nuevo periodo que duraría hasta la muerte de Cleopatra VII y la conversión de Egipto en una provincia imperial en el año 30 d.C.
Roxana, la mujer de Alejandro, estaba embarazada de su legítimo heredero, por lo tanto no es cierto el hecho de que muriera sin descendencia. Serán los diadocos los que se encarguen de gestionar esta situación. No obstante, abrirán un periodo de luchas internas constantes cuyo escenario es Grecia y Próximo Oriente. Los diferentes generales de Alejandro se encontrarán entre sí, tanto en Macedonia como por el resto del Imperio:
- Perdicas. General que en el momento de la muerte de Alejandro es el lugarteniente de Alejandro, el segundo al mando; quiliarco.
- Lisímaco, en Macedonia.
- Ptolomeo, también en Macedonia. Destacan sus cualidades con la política helenística.
- Seleuco, en Macedonia.
- Crátero, que en el momento del fallecimiento de Alejandro se encuentra regresando de Babilonia hacia Macedonia con parte del grueso del ejército.
- Antígono en Asia menor, que estaba encargado de asegurar las comunicaciones entre Macedonia y Babilonia.
- Antípatro. Este general pertenecía a la etapa de Filipo II. Fue el encargado de gobernar Macedonia durante la ausencia de Alejandro.
Estos generales son los conocidos como diadocos. Serán los que se repartan el imperio en lo que conocemos como “el reparto de Babilonia”. En un principio, los comandantes deciden esperar al nacimiento del hijo de Alejandro y Roxana, conocido como Alejandro IV. Es en ese momento cuando el ejército macedonio se subleva proponiendo un nuevo candidato al trono. Ante el riesgo de tener el ejército dividido, optaron por un consenso estableciendo una monarquía dual; Por un lado, un hermanastro de Alejandro, conocido como Filipo III Arrideo, y en caso de que el hijo de Alejandro nazca varón, ambos compartirían el trono. El problema era que Filipo tenía problemas psicológicos por lo que fue completamente incapaz de gobernar. Finalmente nacerá Alejandro IV; Al ser varón, era el legítimo heredero, pero hacía falta un sistema de regencia que mantuviera el orden hasta la mayoría de edad del Alejandro IV. Se opta por una regencia compartida, en la cual la tutela pertenecía a Perdicas, Antípatro y Crátero. Esto quiere decir que, a pesar de ser una regencia compartida, la unidad política del imperio macedonio seguía estando vigente. Con esto hecho, los generales pasaron a repartirse las diferentes competencias y territorios:
- Perdicas quedó al mando de toda Asia como quiliarco (mantuvo su puesto). Fue el mando supremo de Asia.
- Lisímaco recibe Tracia y los Estrechos.
- Seleuco será el comandante de la caballería.
- Ptolomeo recibió Egipto.
- Antígono quedó al mando de toda Asia Menor.
- Antípatro sigue manteniéndose como el máximo mando de Macedonia, y Crátero se mantuvo como su segundo.
Esto quiere decir, obviamente, que toda Persia, con sus sátrapas, quedó fuera de la política y, por lo tanto, alejados de cualquier posición de poder, tanto política como militar. Esto no sólo significaba el fin de Persia, sino el fin de la política iniciada por Alejandro, en la cual aglutinaba ambas culturas, manteniendo a los persas, en muchos de los casos, en sus posiciones de poder. El nuevo Imperio excluyó toda influencia persa, estableciendo un gobierno únicamente macedonio.
Tras el reparto de Babilonia no tardaron en verse las diferentes intenciones. Perdicas fue el primero en intentar imponerse. Las reacciones no se hicieron esperar y el resto de los generales se unieron en su contra.
Perdicas invadió Egipto en el año 321 a.C. y murió asesinado por sus propios soldados tras cruzar el Nilo debido a que se pasaron al bando de Ptolomeo. La muerte de Perdicas acabó con la amenaza inicial, por lo que todos los generales volvieron a reunirse entre sí, para volver a repartir el territorio. Este nuevo reparto será conocido como el reparto de Triparadisos (una ciudad situada al norte de Siria) y tendrá lugar el mismo año del fallecimiento de Perdicas. Este nuevo reparto de provincias persas será un hecho histórico de gran importancia: Se reconoció la unidad del imperio creado por Alejandro Magno:
- Antípatro fue el principal protagonista de este acuerdo; Conservaría Europa y asumiría la custodia de los reyes.
- Antígono se queda con las satrapías que ya tenía antes y se quedó con el mando del resto de Asia; Es decir, que asumió el control del territorio que anteriormente poseía Perdicas. Junto a él, se puso como segundo al mando a su hijo, Casandro.
- Seleuco recibe Babilonia, y aquí creará uno de los imperios de mayor duración: El reino seléucida.
- Ptolomeo y Lisímaco conservaron sus satrapías.
Quedaron varios núcleos que apoyaban a Perdicas. Los generales decidieron enfrentarse a ellos. Los partidarios de Perdicas estaban al mando de Eúmenes de Cardia. En un primer lugar se envió a un diadoco, Crátero, que fue derrotado y asesinado por Eúmenes y su ejército. Ante esta derrota, acudió a la batalla un nuevo general, Antígono, quien consigue derrotar finalmente a Eúmenes. Tras este momento tendrán lugar dos hechos fundamentales:
- En el año 319 a.C. muere Antípatro, situación que genera una notable inestabilidad política y social en Macedonia.
- Por otro lado, Antígono intentaba hacerse con el control de un territorio extraordinariamente extenso y heterogéneo, Asia. Por ello, los siguientes 20 años se unieron el resto de generales contra Antígono, al igual que ocurrió con Perdicas.
La muerte de Antípatro dejó un puesto vacante, pero su hijo no fue nombrado como heredero, sino que en su lugar se nombró a uno de sus generales, Poliperconte. Esta situación no tardó en generar una guerra civil entre estos dos pretendientes. El general es apoyado por dos importantes personalidades, Olimpíade y Casandro. Sería Olimpíade y Poliperconte los encargados de la custodia de Filipo III Arrideo. Olimpíade provocó la muerte de Filipo para que sólo existiera un pretendiente al trono, el hijo de Alejandro. Junto a este hecho, Casandro se hizo con el control del ejército de Macedonia.
Por otro lado, Antígono se hizo con el control de toda Asia, consiguió expulsar a Seleuco de Babilonia y vencer a Eúmenes. Ante esta amenaza, Casandro, Lisímaco, Seleuco y Ptolomeo se unieron contra él. Finalmente se llegará a un acuerdo de paz entre ellos en el año 311 a.C. por el cual Seleuco recuperó sus territorios en Babilonia y Antígono mantuvo su control en Asia. La custodia de Alejandro IV se le encomienda a Casandro. En este momento Alejandro tiene 12 años, y se supone que podría reclamar el trono con 14. Ante esta amenaza, Casandro asesinó a Alejandro y a Roxana, hecho por el cual ninguno de los diadocos protestó. Parece que esta situación era más que predecible debido a las ansias de poder de todos los generales. Así pues, en el 310/309 a.C. Alejandro IV muere junto a Roxana y, con él, la dinastía aqueménida. El problema político era, por tanto, que los generales eran sátrapas de un rey que realmente no existía.
La paz del 311 a.C. no satisfizo a nadie, por lo que era de esperar que el enfrentamiento y la guerra regresaran. El nuevo pretexto del enfrentamiento era la pretensión de Antígono por recibir el trono dejado de Alejandro IV. En la batalla de Ipso, en Asia Menor, en el 301 a.C. Seléuco consiguió derrotar a Antígono, que murió en la propia batalla, por lo que la situación creada exigía un nuevo reparto. Todos los diadocos se nombraron reyes, rompiendo la unidad del imperio. Esto ocurrió en el 305 a.C. y el reparto del 301 a.C. significó la reafirmación de los ya reyes. El reino Seléucida recibió gran parte de los territorios del imperio. Ptolomeo consiguió un territorio muy disputado históricamente, conocido como la Celesiria (Palestina). Sin embargo, el más beneficiado del nuevo reparto es Lisímaco, que recibe Tracia y Asia Menor (los territorios de Antígono anteriormente).
En el 297 a.C. muere Casandro. Es entonces cuando se abre un periodo de lucha entre los diadocos por recibir el territorio de Macedonia. Lisímaco era uno de los más interesados debido a que su intención era restablecer el imperio de Macedonia, creado por Alejandro. Sin embargo, en la batalla de Corupepio en el 281 a.C. (Asia Menor) falleció. Esta muerte hace continuar la lucha por el trono de Macedonia hasta que uno de los nietos de Antígono, Antígono II Gónatas, se hace con la corona de Macedonia en el 276. No obstante, la situación no se estabilizará hasta unos años después. Quedaron definidos los diferentes poderes:
- El reino seléucida recibió la mayor parte del imperio, es decir, toda Asia.
- El reino de Ptolomeo, el Egipto ptolemaico.
- El reino de Macedonia, conocido ahora como Macedonia Antigónida (sucesores de Antígono).
Definitivamente se abandonó cualquier pretensión de unificar el viejo Imperio de Alejandro.

 

BIBLIOGRAFÍA:

- GAMER, G. 2005. “El Helenismo en el Próximo Oriente”.

- GRIMAL, P. 1990. “El Helenismo y el auge de Roma”.

- HEINEN, H. 2007. “Historia del Helenismo. De Alejandro a Cleopatra”.

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>