La Pentecontecia, de las Guerras Médicas a las Guerras del Peloponeso

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El final de las Guerras Médicas supuso el desarrollo de la dicotomía, es decir, resaltar la diferencia entre griegos y bárbaros. Es entonces cuando el término “bárbaro” estaba visto como algo peyorativo. En base a esto se desarrollará un sentimiento panhelenista, que exaltaba la superioridad cultural de los griegos. No obstante, tras las guerras, el mundo griego se dividirá en dos: Por un lado, la Liga de Delos, cuyo hegemón será Atenas; y por otro, la Liga del Peloponeso, cuyo hegemón será Esparta.

En el año 478 a.C. Esparta se retira de la guerra, puesto que los persas habían abandonado Europa. Atenas, en cambio, considera que la guerra debe continuar; Será por ello que crean la Liga de Delos (también denominada Liga Ática). Crearán un consejo propio de la Liga, denominado como koimé Sinos. En él se vota de manera diferente, puesto que Atenas dispone del 50% de los votos. Los miembros debían contribuir o bien con barcos y fuerzas militares o bien con tributos. Curiosamente será Arístides (el cual se opuso a Temístocles y sus políticas durante las Guerras Médicas) quien, tras su vuelta, establecerá dichos tributos, invertidos en potenciar la flota naval de la Liga. Los tesoreros del “fondo común” eran todos atenienses. La capacidad de voto ateniense unida a que sus miembros controlaban el tesoro de Delos fueron síntomas claros de un proceso imperialista que desembocaría en las futuras Guerras del Peloponeso.

En el 477 a.C. inicia una expedición hacia Tracia que culminará con la toma de un reducto persa. Otro hecho curioso es que arrasarán una isla, Syros, tomada por piratas, los cuales serán aniquilados e instalarán ciudadanos en su lugar. En ella establecerán una “extensión” de la propia Atenas. La asignación de tierras hizo posible que los más pobres, los thetes, accedieran a la política e ingresaran entre las filas de los hoplitas. Estas dos acciones llevadas a cabo por la Liga de Delos respondía, más bien, a intereses atenienses.

En el 470 a.C. se sublevará Naxos, la cual pretende salir de la Liga. Ante esto, Atenas se negó en rotundo, y consideró que la solución más oportuna era asediar la ciudad, la cual terminó por capitular, volviendo, así, a la Liga. De hecho, entregó toda su flota a la Liga. Este será el modo de actuar que tuvo Atenas frente a las polis que pretendieron sublevarse. El carácter imperialista fue en aumento, llevando al hegemón a imponer sus tributos y obligando a los miembros de la Liga a entregar sus fuerzas militares, dejándoles sin apenas dinero para poder reconstruir su propia flota. De hecho, establecerá alrededor de 700 magistrados cuya función será controlar el comportamiento de las polis miembros. La cantidad de impuestos que pagaban dependía del comportamiento juzgado por estos magistrados. Se ven las intenciones de crear un imperio.

En resumen, tras las Guerras Médicas, Atenas creó la Liga de Delos con intención de continuar la guerra. Esparta, en cambio, se retiró. Dentro de la nueva Liga existían miembros tributarios, que abonaban dinero, y miembros asociados, que contribuían con barcos y fuerzas militares. Conquistarán el último bastión persa y conquistarán y someterán todas las islas de la ruta del trigo para asegurarse el abastecimiento y el imperio marítimo. Muchos de los aliados terminarán por preferir contribuir con dinero a barcos, para así evitar el aumento del poder militar ateniense.

Mientras tanto, en el interior de Atenas existían ciertas disputas. Temístocles dominaba en el plano político y era partidario de la continuación de la guerra y, por tanto, de la Liga. Termina por comprender que el verdadero enemigo era Esparta, no Persia, y debían fortalecerse frente a ellos. Su primera medida será fortificar y amurallar la polis de Atenas (hay que tener en cuenta que fue arrasada dos veces por los persas durante las guerras Médicas). Así pues, amurallan Atenas y el Pireo, alegando que los persas pueden volver, Realmente la razón fue que el poder de Esparta por tierra era considerablemente superior, por lo que, en caso de un ataque, perderían la ciudad. Duplicará su perímetro y, en los años posteriores, terminarán por unir Atenas con el Pireo, de esta forma aseguraban el abastecimiento de Atenas(el grano del Egeo viajaría hacia el puerto del Pireo, y de ahí a Atenas),; Así convierte la ciudad en inexpugnable. El conflicto interno vendrá de la mano de Aristeo y Fimón, los cuales se opondrán a Temístocles y sus políticas. Estos son partidarios de tener una relación amistosa con Esparta. Finalmente, en el 471 a.C. se ostarquizará (exiliará) a Temístocles, el cual marchará hacia Persia, donde le darán tierras, y fallecerá años después. Tras este hecho, quien dominará Atenas será Fimón.

En Esparta habrá un terremoto. Las muertes provocaron que los hilotas se rebelaran de forma masiva. La revuelta terminó con una gran cantidad de hilotas refugiados en una fortaleza natural donde los espartanos no podían acabar con ellos. Ante esta situación, los espartanos se dignaron a pedir ayuda a sus aliados, y entre ellos Atenas. Fimón, a favor de una política amistosa con los espartanos, persuadió para que la asamblea decidiera acudir en su ayuda. Finalmente mandaron cerca de 4000 hoplitas que tampoco serían capaces de acabar con los hilotas.

En Atenas, los fieles a la política de Temístocles aprovecharon la ausencia de Fimón para tomar el poder. Entre ellos estarían Efialtes, Tólmides y Pericles. Este nuevo rumbo político llevó a Atenas a aprobar una reforma de la constitución: El Consejo de Areópago estaba formado por exarcontes, y se encargaba de juzgar la pena capital, controlar a los magistrados, los procesos jurisdiccionales que miran la capacidad de los ciudadanos para su ejercicio público (quien quería entrar en política debía de someterse a un examen del Areópago), podían destituir a quien no considerasen apto… Efialtes pasará en el 462 a.C. todas esas competencias a otras instituciones democráticas (a la boulé de los 500 y el tribunal de ciudadanos, entre otras). El Consejo del Areópago quedó para prácticamente nada, casi todas sus competencias fueron cedidas a la boulé de los 500, a la asamblea y a los tribunales (Heiea y tribunal de los Efetas). Tras esto, la oposición luchará por restablecer las competencias del Areópago. Finalmente Efialtes será asesinado.

En el Peloponeso los espartanos estaban bastante descontentos con los atenienses, ya que consideran que no les ayudan los suficiente con la rebelión de hilotas. Terminan por despedirlos. Ante esto, y tras la vuelta de los hoplitas a Atenas, consideraron un insulto y una humillación la actuación espartana. Esta situación acabó por ostarquizar a Fimón en el 461 a.C. Los líderes que llegarán a continuación, jóvenes e impulsivos, llevarán a Atenas a la guerra contra Esparta (estallará en el 460 a.C. y terminará con la “paz de los 30 años”. Hay historiadores que consideran que este periodo no fue propiamente una “guerra”, pero lo cierto es que sí existieron muchos enfrentamientos. La guerra, la llegada a las armas, eran vistos en la antigua Grecia como un procedimiento político. Eran muy comunes los tratados de alianzas y las enemistades. Es entonces cuando Atenas considera que ir a la guerra contra Esparta es lo más adecuado. Para ello se alió con Argos (gran enemigo de Esparta). Además, aprovechó una disputa con Mégara para que esta se integrara en la Liga. Automáticamente, por su posición geoestratégica, fortificaron la polis creando un estado tapón entre Esparta y Atenas (si los espartanos pretendieran llegar a Atenas por tierra debían atravesar Mégara).

En el 457 s.C. los atenienses asediaron una isla frente al Pireo. Después intervinieron numerosas polis aliadas de la Liga del Peloponeso. Intervienen en Beocia, la cual quedó encerrada entre Atenas y Tesalia. Todos los movimientos estratégicos que realiza Atenas va en función de inmovilizar a Esparta. El choque llegaría finalmente en el año 457 a.C., cuando un ejército peloponesio entró por mar en Mégara. En un inicio cumplirían su objetivo, pero se encontrarían con los atenienses en Beocia. La batalla enfrentaría a unos 14,000 atenienses + caballería tesalia (la caballería tesalia era la mejor valorada de toda Grecia) contra 12,000 espartanos. Vencerían los espartanos debido a que los tesalios cambiaron de bando. Será el fin de la Liga Helénica, pues la batalla en campo abierto entre los espartanos y los atenienses rompía esta antigua alianza, creada para luchar contra los persas.

Tras esta batalla Atenas se repondrá y derrotará a beocia, extendiendo su poder hasta las termópilas. Realizaron una expedición marítima que quemó los astilleros de Laconia (pertenecientes a los espartanos). Con estas incursiones demostraron su superioridad marítima frente a Esparta. Los meses siguientes se dedicaron a hostigar a Tesalia. Por otro lado, al mismo tiempo, Egipto se sublevó contra Persia, lo que llevó a los atenienses a mandar una flota en apoyo a estos, que llegaría hasta la ciudad de Menfis. Finalmente Persia conseguiría conquistar Egipto de nuevo. Unido a esta situación, la ciudad de Mileto aprovechó para unirse a las ciudades rebeldes. En resumen, Atenas se vio envuelta en una situación incapaz de sostener, con varios frentes: África (Egipto), el Egeo (con Mileto y otras islas) y su guerra contra Esparta.

En el 451 Fimón regresa a Atenas y es utilizado para conseguir llegar a un armisticio con Esparta. Se firmó así la paz de 30 años. Al mismo tiempo Esparta firmó la paz con Argos, lo que significaba que Atenas perdía un aliado importante. El contingente ateniense que marchó hacia Egipto para apoyar la revuelta fue eliminado. La única victoria que consiguió fue en el 449 a.C. en la mina de Chipre contra Persia, que terminará con la firma de un tratado de paz, conocida como la Paz de Calias. En este tratado se estableció que Persia reconocería la independencia de las ciudades jonias (en 30 kilómetros no podía haber un contingente persa); Además , impedía la navegación de barcos militares persas por el Egeo. A cambio, Atenas se comprometió a no intervenir en Asia Menor (algunos historiadores piensan que este tratado no tuvo lugar, no existió). La firma de este tratado significaba el final de la Liga de Delos (obviamente), ya que la finalidad de esta era la guerra contra Persia. No obstante, Atenas quiso que la Liga continuara para el enfrentamiento contra Esparta, por lo que se le dio a los objetivos de la Liga un nuevo enfoque. Se convocará un consejo que se propondrá dos objetivos: Por un lado, utilizar los tributos para la reconstrucción de templos; y por otro, garantizar la libertad de navegación y proteger el comercio frente a los piratas. Una medida de moral cuestionable sería el traslado del tesoro de Delfos al acrópolis de Atenas, y Pericles aprobó el “uso de los remanentes”, para aumentar la flota y embellecer Atenas (tras reforzar la flota marítima emplearon el sobrante en el embellecimiento de la polis).

En resumen, Atenas estableció alianzas con polis enemigas de Esparta, como Argos o Mégara, para hacerle una especie de “pinza” y dejar la polis enclaustrada. Al final llegaría el enfrentamiento directo que ganarían los espartanos. Todos los frentes con los que se enfrentaba Atenas la obligaron a firmar la paz. Por otro lado firmaría la Paz de Calias con Persia.

En el 446 a.C. los beocios se rebelaron contra los atenienses. Será así como Atenas terminará por perder su imperio terrestre. Esta revuelta sirvió de ejemplo para otras polis como Mégara o Eubea. Los espartanos aprovecharon la ruptura para entrar en el Ática, aniquilando a los atenienses que se encontraban en Mégara. Esta situación sería la que forzaría a negociar la paz. Los puntos de esta paz obligaban a los atenienses a dejar atrás sus pretensiones sobre Beocia, así como respetar las fronteras establecidas y el nombramiento de un árbitro independiente que actuara en caso de violar el tratado.

La isla de Samos se rebeló, con la ayuda de Persia. Esta situación la aprovecharon los espartanos para provocar la guerra contra Atenas, ignorando la paz firmada.

 

Bibliografía:

-       Balil Illana, A. “Heródoto y las grandes batallas de las guerras Médicas”.

-       Lérida Lafarga, R. “Grecia y Persia en el Mundo Antiguo: las guerras medicas”.

-       Elliot, J. “El imperio persa: las guerras médicas”.

-       Reboreda Morillo, S. “La grecia clásica”.

-       Herodoto. “Historia”.

 

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