La rivalidad luso-castellana en el Atlántico

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1º. Introducción:

 

Los siglos XV y XVI fueron un periodo importante para Europa, especialmente para reinos como España y Portugal. El mundo tal y como lo conocían estaba cambiando, numerosas expediciones a tierras lejanas dieron lugar al descubrimiento de nuevas tierras, tanto las que encontraron cruzando el océano Atlántico, como las que encontraron rodeando el continente africano. Descubrieron numerosos territorios en Asia, África y América. Con estos viajes contactaron la cultura europea con otras civilizaciones hasta el momento aisladas, crearon nuevas rutas comerciales, incrementaron conocimientos científicos (La invención del astrolabio por ejemplo, que permitía adivinar la posición de un barco midiendo su distancia en relación con los astros)… En definitiva, el descubrimiento de estos nuevos territorios abrió puertas a un desarrollo especialmente comercial para los reinos europeos. El sistema comercial que se desarrolló principalmente durante el siglo XVI, el mercantilismo, supuso un gran avance y desarrollo para las relaciones económicas entre los reinos europeos, así como la relación con los nuevos territorios encontrados. La expansión por el Atlántico enfrentó a dos reinos, España y Portugal. La carrera que había por realizar descubrimientos y así incrementar la riqueza del país enfrentó a estos dos reinos. Este enfrentamiento es lo que desarrollaremos a continuación.

 

2º. Antecedentes:

La historia de los descubrimientos europeos se remonta a tiempos muy anteriores, ya podemos hablar de descubrimientos en la época de Alejandro Magno, cuando sus ejércitos llegaron a cruzar el río Indo, siglo IV a.C. Por ejemplo los propios romanos intercambiaban mercancías con China o la India…

Ya en la época Medieval principalmente venecianos y genoveses llevaban sus mercancías al extremo Oriente del Mediterraneo, a puertos egipcios y sirios, para comerciar con éstos. Hasta bien entrada la Edad Media los territorios situados más allá de los reinos árabes eran prácticamente desconocidos, a pesar de que los europeos eran conscientes de que de allí venían valiosos productos como la seda o las especias. En numerosas ocasiones los europeos intentaron controlar este negocio de la seda y las especias, pero los musulmanes lo impidieron con cierto éxito hasta la llegada de Gengis Khan que consiguió construir un imperio que dominaba desde China hasta el centro de Europa, por tanto la barrera que había entre los musulmanes y los cristianos europeos por el comercio se rompió. Un nuevo corredor sirvió a los europeos para aproximarse al negocio con los territorios asiáticos pero posteriormente con la llegada de nuevo del estado musulman se cortará de nuevo este “corredor”. Un famoso viajero que llegó a utilizar esta pequeña ruta abierta por los mogoles fue Marco Polo.

El negocio de las especias que generalmente se creaban en los territorios asiáticos fue de gran importancia. Cuando hablamos de especias no nos referimos exclusivamente a condimentos alimentarios, sino tambien medicinales. La atracción por el negocio de las especias será uno de los motivos por los que las potencias europeas se muevan para encontrar nuevos territorios y nuevas rutas comerciales.

 

3º. Portugal: Progreso y primeros viajes comerciales:

Cuando el negocio de las especias comienza a ser importante, Portugal lo primero que hará será intentar buscar una nueva ruta comercial hacia las Indias distinta a la que utilizaban los italianos y musulmanes. Finalmente, tras un siglo de esfuerzos, un importante navegante portugués, Vasco de Gama, llegará a la India por una nueva ruta realizando el viaje más largo en barco conocido hasta la fecha. La ruta consistió en partir de Lisboa rodeando todo el continente africano, dando la vuelta al Cabo de Buena Esperanza finalizando en Calicut. Esta ruta la completó el 20 de mayo de 1498, dando a su país una importante fuente de riqueza, ya que abria una nueva ruta de comercio con las Indias y bajaba considerablemente el precio de las especias.

Remontándonos un poco en la historia de Portugal, el interés de crear un nuevo comercio con las Indias comenzó con El Infante Don Enrique el Navegante, pero tardará un siglo en cumplirse el objetivo. Con la llegada de Don Enrique, los portugueses hicieron numerosas expediciones, cada vez más amplias en las que recorrían la costa africana, hasta llegar a su extremo (Cabo de Buena Esperanza), tras esto el objetivo que moverá todas las expediciones será las Indias. Estas expediciones se enfrentaban a numerosas dificultades: Los barcos no estaban preparados para expediciones tan largas, dificultades para orientarse en mar abierto, los mapas de Ptolomeo en los que el continente africano se extendía hacia el sur de forma desmesurada… Ante esto, Don Enrique creó una escuela de navegación en Sagres donde se mejoran las naves, los mapas, organizar expediciones… Gracias a esta escuela los navegantes se formaron y aprendieron a navegar utilizando la brújula y el cuadrante (para orientarse sobre mapas mas amplios y precisos).

Lo primero que realizó Don Enrique fue conquistar Ceuta en 1415 y reforzar puntos estratégicos como la isla de Madeira y los archipiélagos de las Azores y Canarias (estas últimas será uno de los puntos de conflicto entre los castellanos y los portugueses, que se resolverá con el Tratado de Alcaçovas). En cuanto a África, los portugueses llegan a la zona tropical del continente donde establece puertos dedicados al comercio de oro y exclavos.

La muerte de Don Enrique en 1460 supuso una frenada importante en los descubrimientos portugueses. En 1474 toma las riendas su sobrino Juan, que prosigue los viajes hacia el sur de África (destaca el viaje de Diogo Cao, que alcanza la desembocadura del río Zaire y navega por las costas de Angola y Namibia).

Durante la segunda mitad del siglo XV los portugueses fueron adentrándose al sur del continente africano. Fue con Bartolomé Dias en 1488 cuando con dos carabelas tras haberse perdido por una tormenta en mar abierto llegó al extremo sur de África, que bautizó con el nombre de Cabo de Buena Esperanza (pues abría un abanico de opotrunidades para mejorar el comercio y por tanto la riqueza del país). El propio Bartolomé pensó en terminar el viaje hacia las Indias pero ante la escasez de alimentos y la enfermedad decidió volver a Portugal. Cristobal Colón pidió al rey de Portugal que le financiase una expedición por una nueva ruta a las Indias, pero el éxito en la expedición de Bartolomé oscureció la propuesta de Colón, aunque no fue del todo desestimada. El problema de la propuesta de Colón es que era bastante fantasiosa, muchas de las ideas de su expedición se basaban en relatos de la Biblia, antiguos libros como los de Ptolomeo o los relatos de viajes de Marco Polo. Este plan, basado en ideas no demasiado fiables hizo que el Rey de Portugal no terminara de darle carta blanca a Colón para su expedición. Esto supuso uno de los puntos significativos de la rivalidad entre España y Portugal, pues mientras la corona portuguesa estaba preparando la expedición a las Indias por parte de Vasco de Gama, ya Colón al servicio de la corona de Castilla había llegado a nuevas tierras y traído numerosas riquezas al rival directo de Portugal. Ante esta situación, el rey de Portugal, Juan II reaccionó exigiendo las tierras descubiertas por Colón situadas en el Sur (Pues según el tratado de Alcaçovas eran portuguesas). La tensión llegó a tal punto que el Papa tuvo que intervenir para rebajar esas tensiones, zanjándose con el Trarado de Tordesillas, pero esto lo explicaremos detenidamente más adelante.

En este contexto llegó al poder un nuevo rey en Portugal, cuyo nombre era Manuel I. Su principal proyecto era terminar de fijar una ruta que hiciese a su reino con el poder del comercio de la seda y de las especias. Para esta misión se eligió a un caballero de la corte llamado Vasco de Gama. La expedición partió el 8 de Julio de 1497, se trataba de 4 naves con provisiones para unos tres años y unos 170 hombres. La idea era bordear la costa africana y dar la vuelta al Cabo de Buena Esperanza para posteriormente llegar a las Indias. Realmente del viaje solo se conserva un diario anónimo de un marinero, atribuído a Álvaro Velho. A pesar de las complicaciones que le pusieron los gobernantes locales una vez ya en las Indias, y que había perdido gran cantidad de tripulantes, el viaje fue considerado un éxito por la corona portuguesa.

Es cierto que el viaje de Vasco de Gama quedó bastante oscurecido en la Historia por el descubrimiento de Colón del “Nuevo Mundo”, pero algo que está claro es que el viaje de Gama supuso un gran beneficio para Portugal.

 

4º. Cristóbal Colón: Proyecto y viajes.

Es importante dedicarle una parte del trabajo a Cristóbal Colón, pues supuso un factor importante en la riqueza de España, y por tanto en la rivalidad entre ésta y Portugal.

Colón fue un marinero genovés que tuvo un proyecto muy ambicioso. Teniendo en cuenta la forma esférica de la Tierra, Colón pretendía llegar a China atravesando el océano Atlántico. Una de las dificultades y de los problemas que le pondrán las monarquías será el problema de no saber la distancia aproximada que habría que recorrer para llegar a China. El proyecto fue presentado por Colón en 1484 al rey de Portugal, quien rechazó su propuesta. Posteriormente se lo presentó a los Reyes Católicos en 1486, quienes volvieron a rechazar el proyecto. En 1488 se encontraba de nuevo con relaciones con el rey de Portugal quien empezó a estar interesado en su proyecto, pero el éxito de Bartolomé Días eclipsó el proyecto de Colón quién de nuevo se encontraba sin patrocinador.

Finalmente con el final de la Guerra de Granada, la reina Isabel dió el visto bueno al proyecto de Colón y accedió a financiarlo. Firmaron un importante contrato, las Capitulaciones de Santa Fe, en las que se recogían una serie de pautas, como por ejemplo el título de virrey de las tierras que descubriera, el título vitalicio de Almirante, el derecho sobre la décima parte de la riqueza del territorio…

Una vez comenzado el viaje fueron con 3 naves hacia las islas Canarias donde realizaron unas serie de reparaciones y de ahí partieron a la aventura. El viaje fue razonablemente sencillo, sin demasiadas complicaciones, duró alrededor de cinco semanas, que a diferencia del año que duró la expedición de Vasco de Gama nos da a entender la sencillez del viaje. Obviamente Colón desconocía la existencia del nuevo continente lo que le hizo toparse con él el 12 de Octubre de 1492. Una vez en América, Colón recorrió el mar Caribe, así como las Islas de la actual Cuba y Santo Domingo.

En Septiembre de 1493 se inició el segundo viaje de Colón hacia América, esta vez para colonizar los territorios. Hasta entonces todavía Colón se pensaba que se encontraba en Asia, lógicamente ignoraba que se encontraba en un continente nuevo. Sabiendo esto, es lógico las prisas de la corona española y del propio almirante de colonizar las nuevas tierras para obtener riqueza de ellas. Unido a esto se encontraba el miedo a que sus vecinos los portugueses iniciaran expediciones para obtener nuevos territorios ya que debido al tratado de Alcaçovas, toda tierra encontrada al sur de las islas Canarias le pertenecería a Portugal. La colonización en este segundo viaje fue complicada, debido a los enfrentamientos entre los españoles y los nativos; Cabe destacar el descubrimiento de Jamaica y Puerto Rico. Hubo dos viajes más. Cada cual más desastroso, y en el último viaje Colón falleció.

 

5º. Rivalidad entre España y Portugal.

Una vez sabiendo el contexto de los dos reinos sobre los descubrimientos que realizaron y la carrera por encontrar una ruta hacia las Indias para entrar en el comercio de las especias y la seda, podemos comenzar a analizar la rivalidad entre las dos potencias. Es importante entender que ambos reinos eran católicos, lo que se traduce en cierta obediencia a la jerarquía eclesiástica en Roma y por lo tanto al Papa. Será el propio Papa el que medie entre las relaciones de ambos reinos.

A mediados del siglo XV comenzaron a ser notables los descubrimientos portugueses: La isla de Madeira, descubierta por Tristao Vas Teixeira en 1418 (su colonización se inició en 1424),el archipiélago de las Azores, la costa occidental de África: archipiélago de Bijagós, Guinea Bissau, Sierra Leona, golfo de Guinea etc. Ante esta situación, el papado comenzó a darle la exclusividad en sus conquistas mediante dos bulas1 pontificias:

  • Primero se publicó la bula Romanus Potifex, en 1454, la cual concedía al rey Alfonso de Portugal la posibilidad de conquistar tierras en manos de los musulmanes o paganos, todo esto unido a la amenaza de la iglesia de excomulgar a quienes obstaculicen estas conquistas.
  • Posteriormente se publica la bula Inter Caetera, en la que además de confirmarse lo que decía la bula anterior le otorgaba a los reyes portugueses todas las tierras que descubrieran más allá del cabo Bojador incluyendo el centro y el sur de África además de los territorios que encontraran en su ruta hacia las Indias.
  • 5.1 Tratado de Alcaçovas.
  • Por lo tanto, Portugal tenía el derecho sobre practicamente todos los descubrimientos que hiciera en el océano Atlántico. Pero había una zona en concreto donde surgirían serios problemas, las Islas Canarias, hasta el momento pertenecientes a España. Este fue uno de los puntos que impulsaría la firma del Tratado de Alcaçovas. Pero para entender este tratado hay que tener en cuenta una serie de antecedentes:
  • Guerra de Sucesión castellana: Tras la muerte del rey Enrique IV en 1474, existían dos pretendientas al trono de Castilla, su hermanastra Isabel y su hija Juana. Isabel contaba con el apoyo de Aragón ya que se encontraba casada con Fernando, y Juana estaba casada con Alfonso V, rey de Portugal. Ante esta situación, en 1475 estalló una guerra entre los dos bandos que se desarrolló en el Norte de la península ibérica, decantándose finalmente por el bando isabelino en la batalla de Toro (Zamora) en 1476. A partir de esta fecha los conflictos entre España y Portugal se desarrollaron sobretodo en el mar, luchando entre ellas por traer riquezas a sus respectivos reinos.
  • Había realmente una carrera entre los dos reinos por explorar y descubrir nuevas tierras para traer riqueza, además de encontrar una nueva ruta marítima hacia las Indias para entrar en el comercio directo por la seda y las especias. Esta situación inmediatamente provocó un enfrentamiento entre las dos potencias por el control y el derecho de las tierras: Por ejemplo el derecho sobre Guinea (rico en el comercio de oro y exclavos) o el control sobre las Islas Canarias. Este último punto fue determinante para la firma del Tratado de Alcaçovas: Estas islas fueron conquistadas por caballeros normandos para Castilla, pero los navegantes portugueses no dejaron de ir a ellas a capturar exclavos generalmente. En 1431 Juan I de Portugal y Juan II de Castilla firmaron un primer tratado de paz sobre este punto, sin embargo el conflicto continuó, hasta el punto de que Alfonso V de Portugal llegó a otorgarse el monopolio del comercio de las Canarias.
  • Otro punto importante fue el control sobre las tierras descubiertas en África. Como anteriormente afirmé, ambos países eran católicos y por tanto rendían cuentas de alguna manera ante la iglesia y sobretodo ante el Papa de Roma. Ante esta situación de conflicto, en un principio el Papa se mostró neutral entre los dos reinos. Pero entre 1452 y 1455 mediante las bulas el Papa Nicolás V les otorgó el control exclusivo de las tierras descubiertas en África más allá del cabo Bojador. Al año siguiente, en 1456 el Papa Calixto III le concedió a Portugal la “Orden de Cristo” mediante la cual le otorgaba poder eclesiástico sobre estas tierras africanas. Esta situación llevó a que en 1475 la reina de Castilla Isabel reclamó ciertas tierras de África incitando a sus navegantes que circularan por esas tierras sin ningún tipo de autorización portuguesa, lo que dió lugar a conflictos entre los dos reinos.

Ante esta situación comenzaron ciertas conversaciones de Paz entre los dos reinos, en un principio no hubo acuerdo inmediato, de hecho hubo un cierto período de tiempo en el que las conversaciones de paz quedaron algo “suspendidas en el aire”. Finalmente los encargados de realizar la paz fueron, por parte de Castilla, Rodrigo Maldonado, y por parte de Portugal, Joao de Silveira. El acuerdo de paz fue firmado en la localidad portuguesa de Alcaçovas el 4 de Septiembre de 1479. El Rey de Portugal dió su aprobación al acuerdo 4 días despues, la reina Isabel de Castilla lo ratificó el día 27 de Septiembre en Trujillo, y su marido Fernando tuvo que ratificarlo en un segundo acto, en el año 1480. El Papa Sixto IV legalizó el documento mediante la bula Aeterni Regis.

El tratado constaba de 3 partes principales:

  • Reparto del Atlántico: En este reparto Portugal el el gran beneficiado, practicamente se queda con la mayoría de las zonas de influencia en el Atlántico (Guinea, isla de Madeira, el archipiélago de las Azores…). España se queda con las Islas Canarias.
  • El destino que tendría Juana, la hija del anterior rey de Castilla, Enrique IV, en el caso de abandonar el convento (Esta cláusula no fue utilizada puesto que nunca lo hizo).
  • Contrato de matrimonio entre el heredero del reino portugués, Alfonso, e Isabel, primogénita de los Reyes Católicos. Este punto y el anterior son conocidos como las Tercerías de Moura, algunos lo consideran como otros puntos aparte del propio Tratado de Alcaçovas.

Este Tratado fue respetado por ambas partes. El rey de Portugal inmediatamente después de firmarlo dió instrucciones de interceptar todo barco no portugués que navegara por las zonas acordadas en el contrato como de influencia portuguesa.

5.2 Situación tras el descubrimiento de América.

Tras el primer viaje de Colón, los portugueses reclamaron las tierras descubiertas, pues basándose en el Tratado de Alcaçovas les pertenecían esas tierras ya que se encontraban al sur de las Islas Canarias. Esta situación provocó que los reyes de Espeña se dirigieran al Papa Alejandro VI (era español) quien le concedió mediante varias bulas la exclusividad de los descubrimientos que hicieran por la zona de las Indias (que realmente era el continente americano)., viajando hacia el Oeste. Estas bulas también son conocidas como Inter Caetera (igual que las concedidas a los portugueses), y le otorgaba la exclusividad de las tierras descubiertas hacia el Oeste de las Indias siempre y cuando no pertenecieran a otro rey católico, de esta manera respetaba los territorios portugueses.

Los Reyes Católicos tenían una estrecha relación con el cardenal de Valencia, Rodrigo Borgia, quien en 1492 fue elegido Papa, y paso a ser conocido como Alejandro VI. Esta nueva situación supuso una vuelta de tornas, ya que favorecería notablemente a los reyes de España. En 1493 le otorgó una serie de bulas que favorecían a los Reyes Católicos. Expuso cuatro bulas: Breve Inter Caetera, bula menos Inter Caetera, bula menor Eximiae devotionis y bula Dudum Siquidem. Una de las bulas que nos interesa es la Bula menor Inter Caetera, en la que se define un meridiano hacia el oeste en el cual todas las tierras nuevas que se descubrieran pertenecían a España siempre y cuando no pertenecieran anteriormente a algun rey católico. Esto supuso un gran cambio en la hegemonía sobre el Atlántico, ya que abría un abanico de posibilidades para España y la hacía notablemente más competitiva. Esta situación agravó las relaciones entre España y Portugal. El conflicto se basaba en lo siguiente: En la bula Inter Caetera de 1456 se le otorgaba la exclusividad de los territorios descubiertos a Portugal desde África hasta las Indias, Cristobal Colón pensaba que había llegado a las Indias, y por lo tanto el control de las Indias según esta bula le correspondía a Portugal. Esta situación pone en conflicto, por lo tanto las bulas Inter Caetera de 1456 y de 1493.

Como es lógico, ante esto se vieron obligados a reunirse de nuevo los dos reinos para firmar un nuevo tratado en el que aclarar esta situación y delimitar las zonas de influencia de cada reino.

5.3 Tratado de Tordesillas.

El 7 de Junio de 1494 se reunieron en Tordesillas (actualmente se encuentra en la provincia de Valladolid) la reina de Castilla, Isabel la católica, el rey de Aragón, Fernando el católico y el rey de Portugal, Juan II para repartirse las conquistas y delimitar los territorios del Nuevo Mundo. Este tratado por lo tanto era beneficioso para las dos potencias, pues así se evitaba un conflicto directo entre las dos, y aclaraban las tierras de conquista de cada uno.

Las bulas alejandrinas beneficiaban claramente a los reyes de España, pues practicamente le daba la exclusividad en la conquistas de las tierras del Nuevo Mundo, limitando a Portugal a las tierras de África. Pero lo cierto es que la situación aconsejaba pactar con el rey de Portugal, pues de lo contrario podría complicarse .

El pacto lo realizaron delegados de ambas monarquías: Por parte de los Reyes Católicos, Enrique Enríquez de Guzmán, Gutierre de Cárdenas y Francisco Maldonado; por parte del rey de Portugal, Ruy de Sousa, Juan de Sousa (su hijo) y Arias de Almadana. Como era común en este tipo de situaciones, tras acordar un tratado los delegados, el tratado no tenía validez hasta que los propios monarcas lo ratificaran, en este caso se dio cien días para ello. El 2 de Julio de 1494 lo ratificaron los Reyes Católicos en Arévalo,y el 5 de Septiembre lo hizo Juan II en Setúbal.

El tratado consistía en la división de los territorios mediante una línea imaginaria que estaba trazada a 370 leguas al oeste de la isla de Cabo Verde. Esta línea coincide con el meridiano que actualmente pasa por la ciudad de Sao Paulo. Con esta división Portugal salió bastante beneficiado, pues la parte oriental de América del Sur, el actual Brasil, quedaba dentro de su zona, algo que inicialmente ignoraron los reyes de España. Además de este punto principal, el tratado contaba con otros puntos: La renuncia de Castilla a los derechos que tenía sobre el reino de Fez (Marruecos); La expulsión de los barcos de pesca que tenía Castilla en Cabo Bojador.

El punto principal de este tratado era el establecimiento de la línea divisoria, pero el establecimiento de la misma fue bastante complicado, la falta de especificaciones dio pie a numerosas complicaciones. No se especificaban los grados del meridiano, a partir de qué isla se contaban las 370 leguas… Ni siquiera se especificaba la longitud de una legua. A raíz de esto hubo numerosas interpretaciones por parte de los dos reinos sobre dónde comenzaba la línea divisoria y los grados de la misma.

5.4 Relación entre Portugal y España tras el Tratado de Tordesillas.

Una de las disputas a causa de este problema fue el de las Islas Molucas2. Tras la expedición de Magallanes, el rey Carlos I decidió mandar una expedición sobre estas islas para establecer derechos sobre la misma. Lógicamente al llegar no pudieron evitar un enfrentamiento directo con Portugal que se resolvió con una derrota para los españoles. En 1524 se reunieron representantes de ambas coronas para aclarar este punto en la conocida como Junta de Badajoz y Elvas. Los representantes españoles opinaban que la línea debía estar a unos 20 grados desde 9 millas al occidente del centro de la isla de San Antonio (es la isla más situada hacia el oeste de las islas de Cabo Verde), los portugueses no estaban de acuerdo en ese punto. Finalmente estas reuniones no llegaron a un acuerdo fijo. Posteriormente, el 11 de Marzo de 1526 el rey de España Carlos se casa con Isabel de Portugal. Ante esta unión se reforzarán los lazos entre las dos potencias y dará pie a un acuerdo sobre el problema de las Molucas.

Mediante el Tratado de Zaragoza, el 22 de Abril de 1529 se trató de delimitar las zonas de influencias de Portugal y España, para así evitar problemas como el transcurrido en las islas Molucas y al mismo tiempo “completar” los flecos dejados por el tratado de Tordesillas debido a la falta de especificación. En este tratado se estableció una nueva línea divisoria que cruzaba la actual Indonesia. Por este acuerdo las islas Molucas quedaban en manos de los portugueses, aunque en realidad los portugueses compraron a los españoles todos los derechos sobre estas islas, de hecho, una de las cláusulas permitía al rey de España invadir estas islas pero siempre y cuando devolviera el pago de los derechos a Portugal.

Los problemas entre España y Portugal continuaron durante los siglos XVII y XVIII. En el año 1681 se reunió de nuevo la Junta de Badajoz y Elvas debido al conflicto surgido en América del Sur donde el gobernador de Buenos Aires arrasó una colonia portuguesa. Los conflictos continuarán hasta la eliminación del tratado de Tordesillas en el año 1750, con el Tratado de Madrid. Pero estas épocas se adelantan mucho a nuestro objeto de estudio que es la Edad Moderna.

6º Conclusión.

La situación geográfica de España y Portugal favoreció claramente su impulso de expandirse hacia el Océano Atlántico. La falta de conocimiento y la carrera por convertirse en una gran potencia impulsaron a los reinos a explorar nuevas tierras. Uno de los principales motores de las expediciones españolas y portuguesas fue la búsqueda de una nueva ruta hacia las Indias para hacerse con el comercio directo de las especias y la seda, que en estos años eran uno de los principales comercios. Portugal realizó numerosas expediciones por las que rodeaba el continente africano y colonizaba diferentes tierras como Guinea, Sierra Leona, Guinea Bissau… Será con Bartolomé Dias y su llegada al Cabo de Buena Esperanza con quien comiencen las ambiciones de crear una nueva ruta hacia las Indias. Este último proyecto lo culminará el portugués Vasco de Gama. Al mismo tiempo, el ambicioso proyecto de Colón terminará por ser financiado por la corona española y le otorgará a la misma un poder y una riqueza que le obligará a pactar con la corona portuguesa diversos tratados para intentar evitar un gran enfrentamiento directo.

Ambos reinos vieron en la colonización y la búsqueda de nuevas rutas comerciales la manera de convertirse en un gran reino, y era lógico que las dos potencias que se intentaron expandir hacia el Atlántico acabaran en numerosos enfrentamientos.

En un principio se podría decir que la hegemonía sobre el Atlántico la tenía Portugal, pues las primeras bulas papales les favorecían otorgándoles la exclusividad sobre los territorios encontrados, además de contar con puntos geográficos importantes que le otorgaban sobretodo comercio de oro y exclavos. Sería con la llegada de Rodrigo Borgia a convertirse en Papa mas el descubrimiento de América a manos de Colón el acontecimiento que haría lo menos igualar las condiciones o incluso tornarlas a favor de España. Se puede ver reflejado en el Tratado de Tordesillas como el resultado no es ni mucho menos desfavorable a España a diferencia del anterior tratado de Acaçovas, el cual si que se podría decir que era más favorable a Portugal.

Esta carrera por la hegemonía del Atlántico y la posesión de colonias no se frenará hasta muy entrado el siglo XVIII con el Tratado de Madrid. La política exterior de España y Portugal en la Edad Moderna se podría calificar de un carácter conquistador y expansivo, más que cualquier otro reino europeo. Este carácter visto desde un punto de vista más objetivo, supuso un avance: Desde el desarrollo de la tecnología sobretodo naval, hasta la cantidad de territorios nuevos descubiertos , así como nuevos productos, tanto productos alimenticios como materia prima (muchos de ellos descubiertos en América).

 

Bibliografía:

-  Romero Portilla, Paz. La expansión del siglo XV. Rivalidad luso-castellana.

 

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