Las guerras Médicas

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En el siglo VI a.C. Asiria dominaba la zona de Oriente Próximo. En el año 610 a.C. este reino cae dando lugar a cuatro reinos independientes: Egipto, Neobabilonia, el reino Meda y Libia. Todos ellos serán unificados por Ciro el Grande; De hecho conseguirá el control de diversas polis griegas. En el 456 a.C. caerá Libia, en el 549 a.C. ocupa Babilonia. Cambises II, sucesor de Ciro, emprenderá la conquista de Egipto. Así el imperio Persa consiguió el control de un gran territorio. Para su control, el rey Darío lo dividió en satrapías, gobernadas por un sátrapa. Cada una de ellas tenía ejército propio y abonaba tributos. Se crearon una serie de vías de comunicación que comunica las satrapías entre sí. En definitiva, se trataba de un gran territorio heterogéneo, difícil de controlar. Las polis griegas jonias se encontraban en especial descontento debido a los pesados tributos que recaían sobre ellas. No contaban con un gobierno autónomo, sino que se trataban de tiranías propersas.

Darío inició una salida hacia Europa, por Tracia, con intención de cruzar Tesalia y llegar hasta las polis griegas. Mientras tanto, el descontento de las polis jonias aumentaba considerablemente, llevando a una revuelta de los jonios, con su epicentro en la ciudad de Mileto. Al no esperarse esta situación, la respuesta fue desproporcionada, llevando al ejército persa a arrasar la ciudad entera. Esto llevó a los jonios a plantearse la imposibilidad de enfrentarse a los persas, impulsándoles a pedir ayuda a las polis griegas. El diarca de Esparta y con él, la Liga del Peloponeso, rechazó ir en su ayuda. En cambio Atenas y Eretria si acudieron (sólo 2 de 800 polis). Otras islas de Grecia Menor también acudieron. La noticia repercutió fuerte en los persas, llevándoles a iniciar una contraofensiva. La rebelión jonia llegó a su fin con la batalla naval de Lade en el 494 a.C. que concluyó con una victoria persa. Tras esto, Mileto quedó relegada a su suerte. Nos cuentan las fuentes que fue arrasada, asesinaron a todos los hombres y esclavizaron a las mujeres y los niños.

Una vez finalizada la revuelta jonia, los persas se plantearon avanzar en su conquista sobre Grecia y convertirla en satrapías. Heródoto nos cuenta que sería la primera expedición persa la que llevaría a la Primera Guerra Médica. Esta expedición fue, realmente, un intento de someter algunas regiones. Mientras tanto, en Atenas, se debatía si apoyar o no a los persas, existía diferencia de opiniones, pues habían quienes apoyaban el avance persa y quienes apoyaban la resistencia. Las polis situadas más cercanas a Macedonia tenían cierta tendencia propersa. En un inicio Grecia se encontraba dividida.

Las propuestas de los embajadores persas finalmente serán rechazadas por las grandes polis de Grecia: Esparta y Atenas. De hecho, Esparta mataría a dichos embajadores. Por otro lado, los persas arrasaron la ciudad de Eretria y llegarían hasta la llanura de Maratón. Esta zona era amplia, una llanura fácil de desembarcar y llevar los caballos. Los griegos esperaron al momento oportuno; Cuando la caballería persa se lanzó a saquear ciudades y abandonó la llanura, estos atacaron. Se estima que el ejército persa oscilaría entre 25,000 y 40,000 soldados, además, contaba con un grupo de élite, conocido como “los inmortales”. Ante esta amenaza, Atenas procedió a pedir ayuda a Esparta, la cual aceptó, pero con retraso, pues pidió atrasar su contribución a la batalla para finalizar los “juegos” conocidos como Gimnopedias, que duraban entre 3 y 4 días. Por lo tanto, la batalla de Maratón enfrentaría a Atenas y Platea contra Persia. El ejército de las polis griegas oscilaría entre los 10,000 hoplitas. Los atenienses pensaban que si dejaban que los persas avanzaran hasta la misma polis, los propersas atenienses les abrirían las puertas, es por ello que deciden llevar al ejército a Maratón. El estratego encargado de realizar la estrategia de la batalla fue Milcíades, el cual ganaría dicha batalla (los demás estrategos renunciaron para que este tuviera el mando completo). La línea del ejército persa era considerablemente más amplia que la de los griegos, es decir, que en caso de enfrentarse en condiciones similares, las alas del ejército persa se replegarían destrozando los laterales de la línea griega. Es por esto que Milcíades decidió reforzar las alas para conseguir así evitar el destrozo de las mismas y poder romper el centro de la línea persa. El afamado Temístocles, protagonista en la Batalla de Salamina, lucharía en esta batalla. Los persas luchaban con un escudo de mimbre y madera, usaban una lanza corta… en definitiva, armamento considerablemente débil. Los hoplitas, en cambio, cargaban entre 30 y 50 kg de hierro (la calidad de su armamento es mucho mayor). La idea para los griegos sería llegar a un ataque cuerpo a cuerpo, donde son muy superiores. El problema se centraría en evitar a los arqueros. Tardarán 3 días los griegos en atacar. Avanzan entre 5 y 6 km y cuando se encuentran a 150 metros comienzan a correr para alcanzarlos. Los persas romperían el centro de la línea griega, pero las alas, más numerosas, se replegarían llevándoles a una emboscada. Se dará un peculiar hecho, en el cual los griegos tirarían a los persas restantes por un precipicio. La batalla se saldaría con 192 hoplitas muertos y entorno a 10,000 persas. Para Persia no supuso demasiada pérdida, en cambio, la victoria griega supuso un crecimiento importante de la moral. Por otro lado, quedó en evidencia el armamento Persa frente a la superioridad del griego. Puesto que los espartanos llegarían 3 días tarde, la victoria era propia para los atenienses, no obstante, la división interior de Atenas entre propersas y progriegos continuaba. Intentarán algunas campañas para frenar el avance persa, pero fracasarán. Este fracaso se le atribuirá a Milcíades, al cual le aplicarán el ostracismo (expulsión de la ciudad, exilio), influenciados por el líder de los grupos propersas, Hiparco.

El siguiente paso será algo más conocido. Leónidas, diarca de Esparta, será el encargado de frenar el avance persa por tierra, mientras que Temístocles será el encargado de frenar el avance por mar. Por su parte, Temístocles habilitará el puerto del Pireo para las flotas, puesto que piensa que los persas regresarán. Adoptará una política naval de rearme, con objetivo de llegar a los 400 trirremes; Reforzó a los 10 estrategos permitiendo su reelección año tras año, sin límite; También destinará dinero público para el rearme; Aprovechará el oro y la plata de las minas de Laureon (situado cerca de Atenas), que en sus inicios estaba destinado a obras públicas; Los más ricos de Atenas destinaron parte de su fortuna a la construcción de trirremes que llevaran sus nombres. Con todas estas medidas conseguirá una flota que rondaba los 200/300 trirremes. Todas estas reformas no se llevarían a cabo sin oposición. Otra importante medida de Temístocles fue llevar a los thetes (los pobres) como remeros (la oposición alegaría que este sería el principio para que estos llegaran al poder político). Arístides sería el líder de esta oposición a Temístocles, que sería ostarquizado (exiliado) en el 482 a.C. (cuando eras ostarquizado podías volver a los 10 años, pero este individuo volvió a los 2).

En el 484 a.C. Persia reanuda su proceso de invasión. Se estima que reclutó un ejército que rondaría los 200,000 miembros (aunque Heródoto nos habla de 4,000,000, sabemos que tendía hacia la exageración) más entre 300/500 trirremes. Los cálculos dejaban una diferencia de 7/1 en tierra y 3/1 en flota. La idea persa es ir al norte de Grecia y adentrarse en la península por ahí.

Tras la muerte de Darío el Grande, Jerjes llegaría al poder, dando lugar a lo que conocemos como Segunda Guerra Médica. Comenzará concentrando todas sus tropas en Asia Menor, partiendo hacia Grecia en el 481 a.C. Su estrategia consistía en construir puentes para poder cruzar el estrecho y atacar Grecia desde el norte, siendo flanqueados por su gran flota.

Alejandro I de Macedonia informará del avance Persa, lo que llevó a la alianza entre Esparta y Atenas (se reunirán en el templo de Poseidón). El primer problema lo planteó Tesalia, la cual teme ser atacada y pide ayuda a la nueva alianza. De hecho, amenazaría con pasarse al bando Persa en caso de no recibir dicha ayuda. Esta novedosa alianza tenía un problema, no contaba con un hegemón, con un líder. Esparta es considerablemente superior por tierra, mientras que Atenas lo es por mar. Finalmente, a la hora de votar, se elige como hegemón a Esparta (debido a que la Liga del Peloponeso contaba con varias polis). Es así como se funda la Liga Helénica. Formarán un consejo común, conocido como Synedrion, donde se elegirán las estrategias más adecuadas. Además, este consejo reconoce el derecho a la neutralidad, propone la suspensión de hostilidades intrahelénicas, castiga a los desertores (muchos beocios y tesalios) y establece la estrategia militar a seguir. En una primera reunión Esparta propuso construir un muro que llevara la batalla al Peloponeso, pero las demás polis griegas se negaron. En la siguiente reunión, Tesalia propuso reunirse en el norte para bloquear a los persas. En un inicio mandaron 10,000 hoplitas, pero ante el riesgo de perder la batalla se retirarían. Finalmente Tesalia se entregó a Persia porque se encontraba indefensa. Ante el fracaso de esta expedición, que pretendía establecer el límite del avance persa en Tesalia, decidieron establecer una nueva marca límite, situada en las Termópilas. Para que no evitaran el paso por las Termópilas, bloquearon el estrecho de Artemiso por mar.

Esparta estaba de fiestas cuando Jerjes avanza. La fiesta era conocida como las Carneas. Para los espartanos era un insulto luchar en este periodo. Es por ello que Leónidas decide avanzar con su guardia personal. En su camino hacia las Termópilas recibió ayuda de otras polis griegas. Su primer paso fue reconstruir el muro de los focios y después esperarían la llegada de Jerjes y su ejército. El ejército bajo el mando de Leónidas contaría con unos 5,000 hoplitas, de los cuales 300 serían espartanos, 700 tespios….  Se calcula que habría unos 2,000 o 3,000 hilotas (similares a un esclavo, pertenecientes al Estado espartano) El ejército persa rondaría los 200,000 miembros.

Jerjes, en un principio, envió un emisario a Leónidas ofreciéndole diversos privilegios, a lo cual Leónidas rechazó. Seguidamente el emisario pidió que depusieran las armas a lo que las fuentes nos cuentan que respondió: “Ven y cógelas”.Esperó durante 4 días, cada contingente persa volvía mermado. Sería entonces cuando Efialtes, un soldado del ejército griego, mostró a los persas un paso para atacar por la retaguardia (El nombre de Efialtes significa algo similar a “pesadilla” en griego). Temístocles, cada día, mantenía correspondencia con Leónidas, hasta que finalmente la flota ateniense se vio obligada a retirarse. Mantuvieron 3 batallas en el cabo en las que no se conoce ganador. Los focidios estaban encargados de vigilar el paso que llevaba a la retaguardia griega, cuando estos vieron el avance persa (de 10,000 de los “inmortales” persas) informaron a Leónidas. Su respuesta fue despedir al grueso de su ejército, quedándose con algo más de 1000 personas, entre ellos, los 300 espartanos. Cuál fue la razón por la que permanecieron sigue siendo objeto de debate. Por un lado se dice que Esparta acudió al Oráculo de Delfos, quien pronosticó que caería el rey o caería Esparta (es decir, que con la muerte de Leónidas se salvaría); Por otro lado hay quien lo atribuye a la educación espartana y su carácter luchador y épico; Hay quien opina que la razón fue salvar al grueso del ejército, dándoles tiempo a huir mientras ellos se enfrentaban y los retrasaban. Finalmente, una de las razones más aceptadas sería la idea de que Temístocles le escribió una carta a Leónidas en la que le pedía tiempo para poder retirarse y cruzar el estrecho de Calcis, zona donde el ejército persa podía acribillarles desde tierra, y así llegar a Salamina.

Con las Termópilas cayó Beocia y Atenas, la cual fue arrasada. Todos los que pudieron huyeron hacia Salamina,de hecho, construyeron un muro para intentar retrasar el avance. Jerjes conquistó la mayor parte de Grecia, pero una cosa es conquistar militarmente y otra mantenerse. La manera de vencer a los persas era por mar. Temístocles siguió una estrategia concreta, mandó emisarios que informaban que si llegaban a Salamina se rendirían, para atraerlos. La zona de Salamina tiene unas corrientes marítimas inesperadas y caóticas, lo que llevó a los barcos persas a chocar entre sí (consiguieron hundir unas 200 naves persas). Un contingente egipcio, liderado por Artemisa de Éfeso, se uniría a los persas, finalmente se haría pasar por griego, embistiendo barcos persas, para posteriormente huir. Cuando un trirreme embestía al otro, los hoplitas saltaban al barco, eliminando a los que se encontraban en el y capturándolo.

La batalla de Salamina, acontecida en el 480 a.C. fue vista, según Heródoto, por Jerjes desde una colina. Ante esta derrota persa, Jerjes huyó, facilitando el avance griego hacia el norte. De hecho, los persas pretendieron una paz, por miedo a la flota ateniense, a la cual se negaron. Los atenienses volvieron a pedir ayuda a los espartanos, los cuales volvían a encontrarse de fiestas (las jacintias), por lo que retrasaron su decisión 10 días.

Temístocles quiso llevar la batalla hasta Asia Menor para sublevar a las colonias jonias, pero Esparta se opuso. El ejército persa volvió a invadir el Ática en el 479 a.C. comandados por Mardonio (el cual estaba bajo las órdenes de Jerjes). Este propuso una nueva paz rechazada. Los espartanos iniciaron su avance. Ante esta amenaza, los persas se retiraron hacia el oeste, llegando a Platea. Sería aquí donde, dirigidos por Pausanias, espartanos, atenienses y otros aliados griegos lograrían una importante victoria en el 479 a.C. en la batalla de Platea. Mardonio se retiró a esta zona porque era campo abierto. En un principio mandaría a su caballería con escaso éxito. La batalla tuvo dos fases: Una primera que consistió en griegos quedarían aislados en diferentes colinas, y una segunda donde Mardonio envió sus tropas y perdieron ante los hoplitas. Los persas huirían en desbandada, de hecho, moriría el propio Mardonio. En la batalla de Mícala destruirían el resto de navíos persas. Tras estos hechos tendría lugar la pentecontencia.

 

Bibliografía:

-       Balil Illana, A. “Heródoto y las grandes batallas de las guerras Médicas”.

-       Lérida Lafarga, R. “Grecia y Persia en el Mundo Antiguo: las guerras medicas”.

-       Elliot, J. “El imperio persa: las guerras médicas”.

-       Reboreda Morillo, S. “La grecia clásica”.

-       Herodoto. “Historia”.

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