Lista Real Sumeria. Comentarios.

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Se han hallado más de una docena de copias de Listas de Reyes Sumerios (en Babilonia, Susa, Nínive). Se trata de documentos escritos en sumerio, que reflejan la sucesión de monarcas desde los primeros tiempos, 2.400 a.C. hasta aproximadamente las conquistas de Hammurabi. Probablemente el original fue escrito durante la tercera dinastía de Ur o un poco antes.

 Aunque presumiblemente debiera tratarse de un texto histórico su lectura nos muestra un documento de tipo mitológico de carácter teogónico. El ejemplar mejor conservado de la Lista de Reyes Sumerios es el llamado Prisma de Weld-Blundel, eralizado en barro cocido.Aunque resulta ser un texto que nos explica los primeros momentos de civilización humana, ejemplificado en nombres de ciudades y de sus primeros gobernantes mortales, todo ello como siempre desde una perspectiva religiosa. Documento procede de la ciudad de Nippur (asiria) del siglo VII a. C. Ello supone que se trata de una copia, de un texto anterior no conservado, por eso podemos tropezar con los habituales problemas que suponen las interpolaciones en este tipo de documentos. Debemos a su vez recordar que estos textos no están destinados al lector actual occidental sino que debemos entenderlos dentro del pensamiento mesopotámico lo cual nos permite comprender el legado cultural del Próximo Oriente Antiguo.

 La monarquía, poder divino es una institución de origen superior que ejecuta las ordenes de las divinidades y los representa en la tierra, dirige a  los ejércitos, administra la justicia y dirige las obras públicas de canales, puertos, murallas, etc. La primera ciudad en gozar de esta institución fue Eridu, a la que siguió Bab- tibira, Larak (ciudad ilocalizada), Sippar y finalmente Shuruppak. Los reyes nombrados para cada una de ellas seguramente sean personajes míticos no históricos explicándose así la extensísima duración de sus reinados, pero pudieron haber existido y falsificándose los años de sus reinados para proporcionales una característica divina propia de su origen. Aprovechemos para decir que este grupo de monarcas presenta una media de años de gobierno superior a los que vendrán tras el Diluvio, sin embargo nos sorprende la mención del rey Ubar (Tutu) rey de Suruppak, ascendiente directo de Gilgamesh.

 La estructura del texto no sufre variaciones. Se cita primero el nombre de la ciudad y los nombres de sus máximos gobernantes junto a la duración de sus reinados, sin embargo la carencia de un sistema cronológico se refleja en que no figura ninguna fecha absoluta de referencia y si a ello sumamos el hecho de que no se comenta nada de los hechos realizados por los citados gobernantes, hace prácticamente imposible cualquier intento de situar cronológicamente sus vidas.

 El mítico Diluvio divide el texto en dos partes, pues ahora empieza otra lista de ciudades y monarcas, cuyo origen es idéntico a la anterior generación de monarcas. La lista continúa con las ciudades de Kish, Eanna (recinto sagrado de Uruk) y Ur. De entre los reyes de Kish destaca el de Etana del que afirma que era un pastor, que ascendió al cielo… uno de los relativamente escasos personajes humanos protagonistas de algún mito, al igual que Adapa Utnapishtim o el mismo Gilgamesh, pero el nombre más importante de esta ciudad para los historiadores es el de En- mem- barage- si que es el único rey del que tenemos constancia histórica real. De entre los monarcas de Eanna destacan a su vez el nombre de Gilgamesh, personaje que no merece comentarios entre estas líneas. En esta segunda parte de la lista la cantidad de años por reinado se torna más verídica, pues empezamos a tratar nombres y hechos históricos que nos proporcionan auténtica información histórica abandonando el campo de la leyenda heroica.

 De forma indirecta se nos dibuja la fragmentación política en ciudades- estado en expansión hasta el mar y hasta las montañas. La monarquía parece retratarse como hereditaria aunque parece que no fue la única vía de acceso al poder el hecho de que se nombre algunos reyes como pastor u otros como herrero ha sido interpretado como un posible signo de usurpación. El hecho de que una ciudad se imponga a otra su realeza también refleja la fragmentación política en ciudades- estado, pero sobre todo el continuo estado de guerra y la lucha por la supremacía entre dichas ciudades, como lo muestran las palabras referidas a Etana de Kish: consolidó todas las ciudades, llegando a reinar y gobernar.

Prisma de Weld-Blundell

Prisma de Weld-Blundell

Author: Abel Marco Freixa

Soy una persona afortunada porque pude estudiar lo que más me gustaba, historia. Siempre me atrajo en desmedida nuestro pasado más antiguo y comprender nuestro legado histórico. Nunca supe que podia hacer con esos conocimientos que desde los 14 años atesoro, hasta que casi por casualidad empecé a dedicarme a la difusión cultural, compartir mi pasión me resulta tan fascinante como perfeccionar mis conocimientos, así puedo dar rienda suelta a mi empatía y a mi forma natural de ser resuelta, activa, introvertida y creativa.

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