Los ejércitos griegos y las naves de guerra

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Para los antiguos griegos la guerra atañía todas las esferas de la sociedad y la cultura. Era condición de la naturaleza humana. Las poleis tenían numerosos conflictos armados entre sí.

Platón decía que “la paz solo existe de palabra”, cada polis estaba en guerra constante con el resto. No existen autores que se plantearan por qué se guerreaba, la paz era un intermedio entre dos estados de guerra.

 

La falange hoplítica

La palabra griega para arma era hoplon, por lo que el hoplita era el hombre armado. Este tipo de soldado dominó la Hélade por cuatro siglos. Combatían en formación de falange.

Los primeros enfrentamientos relatados son las Guerras Médicas. Gracias al relato de la Guerra del Peloponeso de Tucídides se conocen batallas y formaciones de combate. Jenofonte escribe sobre asuntos militares de distinta índole. Participó en la en la expedición de los Diez Mil mercenarios en Persia, fue elegido comandante y dejó una obra escrita sobre la expedición. Es a él a quien debemos la mayoría de los conocimientos sobre guerra hoplítica.

Estos soldados eran ciudadanos; todo ciudadano estaba obligado a prestar servicio militar. Además cada uno debía pagarse su propio equipo. En épocas de paz el ejército era desmovilizado, solo era movilizado en campaña, que solían realizarse entre junio y septiembre. Existían leyes que prohibían portar armas en el interior de las poleis.

En el caso de Atenas, cada una de las 10 tribus aportaba un contingente al Estado. Al ser empadronado como ciudadano es cuando se podían formar parte del ejército. Los varones de 18 años, una vez obtenida la ciudadanía, comenzaban con el entrenamiento militar. Pronunciaban un juramento, el cual se conserva en el templo de Aglauro, tras el cual pasaban a ser epheboi y comenzaban el entrenamiento, que duraba dos años. Eran entrenados por los gimnasciarcos para las competiciones que realizaban durante los entrenamientos. Aprendían la llamada danza pírrica ataviados con la armadura, a golpear sin ser golpeados, hoplitodromos (carrera equipados con la panoplia hoplítica). Los epheboi vivían en periploi, lugares fronterizos estratégicos, era una especie de aislamiento ritual de entrada en la edad adulta.

Ya que el hoplita luchaba en falange, con filas de 8,12 o 16 hombres de profundidad, se ponía mayor énfasis en el combate en grupo. Los hoplomachoi eran instructores privados para aquellos que podían permitírselo que entrenaban el combate cuerpo a cuerpo de manera extraordinaria.  Cuando se terminaba el entrenamiento se realizaba un desfile militar.

El equipo solía pasar de padres a hijos, se componía de:

  •  Aspis: era un escudo de unos 85-95 cm. de diámetro y unos 6 kg. de peso. Se trataba de un núcleo de madera de álamo o sauce forrado de cuero y cubierto por una lámina de bronce. Se agarraba mediante el porpax y el antilabe.

 

  • Casco: eran ligeros y con una amplia superficie de cobertura. Existían diferentes variantes. El corintio, que aunque protegía casi toda la cabeza quitaba visibilidad y audición. El interior estaba forrado con telas y no tenía correas. Tenían penachos, seguramente para indicar a la unidad a la que se pertenecía y decorados a modo de galones.

 

  • Coraza: existían dos tipos. La musculada, que tenía esculpidos los músculos. Evoluciona de la coraza de campana, cambiando la curvatura hacia el interior para proteger la ingle. La compuesta estaba formado por varios materiales: escamas de bronce cubiertas por cuero o lino. Evoluciona en el linothorax, que estaba compuesto solo de lino endurecido. La ingle se protegía mediante pteruges, tiras de cuero que colgaban alrededor de la cintura y forman un faldellín.

 

  • Knemides o grebas: protegían las espinillas. Se adaptaban a la musculatura de la pantorrilla y se ajustaban por la propia flexibilidad del bronce.

 

  • Dory o lanza: era el elemento principal del armamento ofensivo. El asta se hacía de fresno, medía unos 2,75 m. Las puntas y los contrapesos eran de bronce y hierro. Se ajustaban con brea y posteriormente con clavos. Las empuñaduras estaban hechas de una tira rectangular de cuero enrollado.

 

  • Espadas: existían dos tipos, la xyphos o la kopis. La xyphos era una hoja recta de doble filo que se ensanchaba hacia la punta, era la más usada. La kopis era un sable curvo. Casi todas estaban hechas en hierro.

 

En la Guerra del Peloponeso se desprendieron de casi toda la armadura para obtener una mayor movilidad. El casco que se utilizó pasó a ser el de tipo pilos, de forma cónica que daba mayor visibilidad y audición, con un gorro de lino debajo y túnica en lugar de coraza. A finales del siglo IV vuelve la armadura y el casco de tipo frigio.

Existían diferentes tipos de movilización del ejército, o total o parcial. La total era poco frecuente. La parcial se realizaba por grupos de edad. A partir de cierta edad no se requería la movilización del ciudadano, en Atenas era a los 50 años.

No existe un modelo característico de batalla entre hoplitas. El ejército realizaba tres comidas al día: akratismos, ariston y deipnon. La batalla se hacía siempre del ariston. Se incluía vino. Tras el desayuno los generales realizaban los preparativos y establecían el santo y seña para reconocer a los compañeros de ejército, tiempo después se decidió utilizar blasones iguales en los escudos. Tras la comida se formaba la fila de batalla y los criados se quedaban en el campamento. El escudo, debido a su peso, era apoyado en el suelo hasta el momento de marchar.

El avance de la falange era denominado ephodes, los de mayor edad y experiencia marchaban detrás. Los generales elegían terrenos llanos para combatir sin perder la cohesión. En muchas de las batallas no se produjo el choque de los ejércitos, ya que uno de los dos huía. El fondo de la falange era importante, ya que debían empujar a los de delante. Antes de la carga contra el enemigo se realizaba la sphegia, sacrificio de un animal para augurar el resultado.

El epidrome era la carga final, que se realizaba a unos 185 m., el último estadio, y se realizaba tras el grito de guerra, denominado eleleleu. Existían dos variantes de carga, con la lanza por debajo o por encima del hombro. En el choque chocaban los escudos y se buscaba romper la línea enemiga. Cuando la lanza se rompía se pasaba a utilizar la espada.

Tras el choque, los que huían se desprendían del escudo para ser más rápidos, eran denominados rhipsaspis, que significa “arrojaescudos”. Cuando terminaba la persecución los ganadores cogían de los muertos la vestimenta y las joyas. El botín era repartido a partes iguales y una décima parte era entregada como ofrenda a los dioses. Los vencedores erigían un trofeo y los cadáveres eran enterrados cercanos al mismo en una tumba común, que se señalizaba con las armaduras de los caídos.

 

La falange macedonia:

 Filipo reclutó soldados profesionales con dedicación plena en el ejército, en lugar de ser agricultores que eran llamados a las armas. No había establecido límite de edad para cumplir el servicio militar ni tampoco tiempo límite, es decir, el soldado podía estar en campaña todo el año.

Era un ejército que realizaba un intensivo entrenamiento, ya que era necesaria una enorme disciplina para llevar a cabo las maniobras en batalla y había que aprender a utilizar el novedoso armamento con el que fue equipado. La dory fue sustituida por la sarissa, una pica de entre 5,5 y 6,5 metros de longitud realizada en madera de cornejo. En el medio tenía un tubo metálico que unía sus dos partes y que además otorgaba al arma mayor equilibrio y resistencia. Para transportarla era desmontada. En su extremo inferior tenía un regatón para apoyar la pica en el suelo que podía ser utilizado como punta secundaria y que además actuaba de contrapeso. Las fuentes no mencionan ningún tipo de arma secundaria, pero lo más lógico es que fuesen equipados con una xyphos.

El aspis fue sustituido por el pelte, un escudo más pequeño (unos 60 centímetros de diámetro) con el borde reforzado y menos cóncavo. Se agarraba por el porpax y se cree que lo más seguro es que estuviese equipado además con un antilabe. Poseía unas tiras que servían para transportarlo en la espalda durante las marchas.

Como protecciones eran muy importantes las grebas, ya que protegían de los posibles golpes de los regatones de las sarissai de los compañeros, por lo que se multaba al que las perdía o las descuidaba. Las fuentes no mencionan ningún tipo de coraza salvo para los oficiales, que llevarían una coraza de bronce. Se cree que no se mencionan porque estarían equipados con lino-tórax y, posiblemente, solo las primeras filas. El casco utilizado era el de tipo frigio, con o sin carrilleras, y posiblemente era utilizado solo por las primeras filas.

Este equipamiento era llevado por los pezhetairoi, que eran la infantería pesada que formaba el grueso del ejército. Formaban en dekas, filas de 16 hombres. 16 dekas formaban un lochos, y 6 lochos formaban una taxie. Entre los pezhetairoi destacan los asthetairoi, que formaban 3 taxies de reclutas de la Alta Macedonia.

Existía otra unidad con el equipamiento típico del hoplita griego, ya que permitía una mayor movilidad, denominada hypaspistas. Estos combatían en el flanco derecho a continuación de la caballería. Estaban divididos en tres quilarquías, una de las cuales formaba la agema, que era la guardia real de infantería. Esta quilarquía era denominada hypaspista basilikoi y procedían de familias aristocráticas.

Una unidad sumamente importante en el ejército macedonio es la caballería, los hetairoi. Estos formaban en hilas de 200 hombres y en formación de cuña, salvo la hila basiliké, que contaba con 350 hombres. Iban equipados con un casco beocio, corazas de lino, sarissai de unos 3,2 metros, jabalinas para hostigar y espadas curvas. No llevaban escudos y se les distinguía porque vestían una capa además de un lino-tórax. Los hematofilai eran 8 guerreros que formaban la guardia personal de Alejandro y que combatían junto a él.

Además el ejército contaba con unidades de mercenarios, hoplitas griegos y caballería tesalia.

Además Filipo y Alejandro utilizaron máquinas de artillería y asedio. Filipo disponía de numerosos talleres de ingeniería militar, uno de los más importantes ingenieros era Polydos de Tesalia. En algunos proyectiles han aparecido inscripciones con nombres de algunos generales. Otras inscripciones dicen “un regalo desagradable”, una burla de Filipo hacia los enemigos que recibiesen el disparo.

Una de estas máquinas era la catapulta de torsión, que proviene del gastraphetes de Dionisio. Podía disparar varios proyectiles a la vez. En las torres de asedio se montaban algunas.

Alejandro diseñó la katapeltai petroboloi, que lanzaba proyectiles de piedra de hasta 78 kg. Disponía de bases vasculantes y giratorias para apuntar. Tenía el mismo mecanismo que la catapulta de torsión pero lanzaba proyectiles de piedra en lugar de madera.

Filipo y Alejandro impulsaron el uso de las torres de asedio. Estas eran estructuras caras y complejas que protegían a los sitiadores para facilitar el acceso a las murallas. Disponían de catapultas de torsión para lanzar proyectiles mientras avanzaban. La más alta medía 53,2 m., tenía 20 plantas y medía 10 m. de base. Estaban cubiertas con cuero sin curtir para impedir que ardiesen.

Las tortugas de asedio eran estructuras piramidales que protegían a los que iban en el interior rellenando los fosos del suelo para facilitar el avance de las torres. Disponían también de una capa ignífuga de cuero sin curtir. Dentro iban de 12 a 20 hombres. Una variante eran las tortugas excavadoras, estructura piramidal con una de las caras en paralelo a las murallas para poder apoyarse en ellas y que los hombres que iban dentro excavasen bajo las murallas. Existían también la tortuga ariete, que protegía al ariete mientras derribaba las puertas.

 

Las naves de guerra:

En el siglo V a.C. existía el pentecóntero, que fue el barco característico hasta la Segunda Guerra Médica. Era una barcaza enorme, pesada y poco maniobrable, por lo que se desarrolló el trirreme. Este tenía 37 m. de eslora y 3,7 m. de manga.

Era un barco catafracto, es decir, los remeros estaban protegidos por la cubierta. En la popa estaba el penacho o cola de escorpión, que es donde se situaba el timón. En la proa se hallaba el espolón de bronce, cuya finalidad era destruir el barco que se embestía. Tras esta embestida se procedía al abordaje.

Estos barcos podían transportar hasta 45 toneladas. Cuando no se usaban en batalla se sacaban del agua. Se desplazaban a vela, disponía de dos, la principal y el artemón, que servía para dirigir la embarcación. Llevaban una tripulación de 200 hombres:

  •  Trierarca: comandante, financiaba la nave.

 

  • Kybemetes y proreus: eran oficiales que transmitían las órdenes.

 

  • Tres contramaestres.

 

  • Flautistas que marcaban el ritmo.

 

  • 170 remeros.

 

  • 10 epibatas, que eran hoplitas para el momento del abordaje.

 

  • 4 toxotai: arqueros que iban junto al timonel.

 

  • De 10 a 12 nautai: marineros situados en proa y popa.

 

Los remeros estaban dispuestos en filas. Llevaban tres filas de remos, un remero por remo. Es decir, eran filas de un remero, de ahí el nombre de trirreme. Los remeros recibían un entrenamiento constante para coordinar el movimiento de los remos. Estos recibían un jornal por la labor, ya que eran de la clase de los thetes.

 

Bibliografía:

  •  GARLAN, Y. (2003): La Guerra en la Antigüedad. Aldebarán, Madrid.

 

  • QUESADA SANZ, F. (2008): Armas de Grecia y Roma. Forjaron la Historia de la Antigüedad Clásica. La esfera de los libros, Madrid.
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