Pirámides en Roma, la tumba de Caius Cestius

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  1. 1.     Introducción.

La pirámide es una tumba monumental del magistrado romano y miembro del colegio sacerdotal Cayo Cestio. Fue construida entre el 12 y el 18 a.C.  Este tipo de tumbas comenzaron a construirse en la época de los emperadores en Roma. Esta situada a lo largo de la Via Ostiense, cerca de la Porta San Paolo, importante porque conduce hacia el puerto de Roma. Tras la conquista de Egipto en el año 30 a.C. esta arquitectura funeraria se extendió.

Caius Cestius había llegado a ser praetor, tribuno del pueblo, y septemvir  epulonum, y erigió en el 12 a.C. una pirámide funeraria (el mismo año que murió su heredero, Marcus Vipsanius Agrippa). Era miembro de uno de los siete Epulones (uno de los cuatro grandes colegios sacerdotales de Roma del emperador Augusto). Fue construida por voluntad testamentaria, se dice que en unos 330 días. Otro monumento similar digno de mención sería la pirámide Meta Romuli; La cual se conservó hasta finales del siglo XV en las inmediaciones del Mausoleo de Adriano (Se identifica claramente en un grabado panorámico de la ciudad, visto desde el Monte Mario, conservado en el Códex Escurialensis, un libro de bocetos procedente del estudio de Domenico Ghirlandaio) . Estas dos pirámides, durante la Edad Media, fueron atribuidas a Rómulo y Remo. Esto es un claro ejemplo de la fuerte influencia que tuvo el mundo egipcio en el Imperio Romano. Únicamente en la capital del imperio conservó la forma de una pirámide sola.

Probablemente deberíamos buscar sus prototipos, no en las pirámides egipcias, sino en las pirámides nabateas y meroíticas, aunque realmente la coronación de la pirámide en forma angular o cónica ya se conocía en Italia.  Las descripciones que nos ha transmitido Plinio de la tumba de Porsenna  nos hace suponer que existieron monumentos similares, que obedecerían a este tipo de características.

No obstante, el remate de los monumentos funerarios en forma de pirámide sufre transformaciones. Por ejemplo, las caras angulosas pueden llegar a convertirse en cóncavas o incluso presentar una superficie escamosa. Estas nuevas adaptaciones no llegarían al Oriente Helenístico, pero si que se desarrollarían por Occidente, especialmente en el norte de Italia.

Las construcciones funerarias, en este periodo, se realizaban en el exterior de la ciudad. Las tumbas estaban prohibidas dentro de las murallas. El periodo imperial impulsó en gran medida el crecimiento de la ciudad. Ya en el siglo III se encontraba completamente rodeada de edificios. En los inicios de su construcción se encontraba en campo abierto, rodeada de estatuas, columnas y otras tumbas. En las excavaciones llevadas a cabo en el año 1600 se hallaron dos bases completas de mármol al lado de esta estructura. Estas otras tumbas pertenecían a herederos de Cestia. Como Marcus Valerius Messala Corvinus o Publius Rutilius Lupus. Estos herederos contaban con una serie de estatuas de bronce donde se hallaron sus inscripciones.

 

 

 

  1. 2.     Características arquitectónicas.

La pirámide fue construida sin basamento, directamente sobre el terreno. Resulta llamativa la inclinación de la pirámide hacia su base, que genera una forma abrupta y escarpada. Cada una de las líneas que forman la base cuadrada de la pirámide mide alrededor de 29,50 metros de longitud (100 pies romanos); Además mide unos 36,40 metros de altura aproximadamente (125 pies romanos). La construcción de la pirámide esta realizada, el interior, con ladrillo, y el exterior cuenta con un revestimiento de mármol blanco travertino (utilizado para la construcción de gran parte de los monumentos e iglesias de la Antigua Roma, ya que tiene un color claro). Se utilizó el opus caementicium (mezcla de mortero y piedras de todo tipo que ofrece una sustancia similar al hormigón, se empleaba para rellenar espacios entre paredes y bóvedas). Las técnicas constructivas del monumento, a pesar de la influencia egipcia, son romanas. La estructura se encuentra incorporada a los muros que conforman el sistema defensivo de la ciudad, construidos por el emperador Aureliano entre los años 272-279 d.C. Durante su construcción muchos edificios y monumentos fueron destruidos, esta estructura fue integrada para salvarla. Se convirtió así en parte del sistema defensivo.

Durante 1663 la pirámide fue objeto de excavaciones y de una restauración general, ordenada entonces por el Papa Alejandro VII. Esta primera restauración se centró en arreglar las superficies de mármol y corregir las deformaciones del revestimiento.

La cámara funeraria interior cuenta con una serie de pinturas, atribuidas a Pietro Santi Bartoli sobre las paredes. Estos paneles representan victorias aladas llevando ofrendas en vasos ceremoniales sobre un fondo blanco. El acceso a la cámara se realiza desde la cara oeste de la pirámide. Un alto y delicado friso con dos candelabros enmarcaban paneles monocromáticos, en los que había representadas figuras femeninas, de pie o sentadas, situadas en los ángulos de los techos. Las representaciones pictóricas aquí halladas se han relacionado con el tercer estilo de la pintura romana. La cámara es una bóveda de cañón, de cavidad rectangular, con unos 6 metros de largo, 4 metros de ancho y 5 metros de altura.  En el año 18 d.C. se Roma aprobó una ley que limitaba el ajuar de las tumbas, impidiendo la colocación de objetos preciosos como oro, plata o piedras preciosas en el interior de la estructura. En cambio, fuera se colocaban las esculturas y estatuas de bronce que representaban a los difuntos. Se suponía que en el interior de la tumba se encontraría una urna con los restos de Caius Cestius, pero nunca fue encontrada (existen diferentes hipótesis, entre ellas, que fue robada durante la Edad Media por cazadores de tesoros). De las estatuas exteriores sólo ha sobrevivido la base, grabadas con los nombres de personas importantes o influyentes del momento, como Marco Agripa (hijo del emperador Augusto).

La pirámide cuenta con varias inscripciones. La inscripción dedicatoria está tallada en los flancos este y oeste, y dice: “Caius Cestia, hijo de Lucio, de las Polibia gens, miembro del colegio de Epulones, Pretor, Tribuno de la plebe, Septemvir de las Epulones”.  En la cara este de la pirámide, debajo de la inscripción principal, se encuentra otra nueva inscripción en la que se lee lo siguiente: “El trabajo fue completado, de acuerdo con la voluntad, en 330 días, por decisión del heredero Pontus Mela, hijo de Publius de la Claudia, y Pothus”.

El 26 de Marzo de 2012 se firmó un acuerdo entre Yuzo Yagi (director empresarial de Yagi Tsusho) y la Superintendencia Especial para el Patrimonio Arqueológico de Roma para la restauración de las cuatro caras de la pirámide.

 

1 Comment

  1. Interesante información, dado que ha sido recientemente restaurada.
    Juan Vassallo Ulloa
    Conservador de Museos
    Cursante Licenciatura Restauracion y Conservacion en UNA ( ex IUNA)

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